A la orden mi General

Por Bernardo Candia Henríquez

Hace algunas semanas, el 30 de enero específicamente, se dio a conocer el fallo de primera instancia sobre el homicidio del Ex Presidente de la República Don Eduardo Frei Montalva. El fallo se ha calificado como un hecho histórico, este calificativo lo transforma en algo trascendente que será parte de la historia política de este país. Será objeto además de análisis político, pero sobre todo de un análisis histórico, algunos lo negarán sobre todo aquellos que niegan que la dictadura de Pinochet fuese capaz de llevar a cabo semejantes atrocidades. En este grupo están los “negacionistas”, otros tratarán de establecer los hechos tal como ocurrieron, la verdad siempre se impone.

Es importante establecer, primero que todo, el contexto histórico en el cual se desarrollan los acontecimientos, recordando que en Chile desde el 11 de septiembre de 1973 hasta fines de 1989 existía una dictadura. En esta época hubo, según el informe Rettig, más de 2.500 personas asesinadas, mientras la Comisión Valech estableció que más de 30 mil personas fueron torturadas en el régimen militar. Es en este contexto en que suceden los hechos que finalmente terminan con el asesinato del Ex Presidente Frei, según lo dictaminó el ministro en visita Alejandro Madrid Crohare.

Esto da cuenta de una situación histórica que vivió el país, una época de mucho dolor y sufrimiento, pero también es demostrativo del férreo control de la dictadura que hubo en Chile.

El histórico discurso del “Caupolicán”

El 27 de agosto de 1980 se produjo un acontecimiento histórico que fue el discurso de Eduardo Frei Montalva en el Caupolicán, esto con motivo del plebiscito de 1980. En este discurso emplazó al régimen y en sus partes más álgidas planteaba lo siguiente:
“Se supone que quienes rechazan la Constitución propuesta (régimen) quieren volver al pasado, y no a un pasado cualquiera, si no al 10 de septiembre de 1973. ¡Qué ficción tan absurda! ¿Por qué vamos a querer nosotros, que fuimos oposición clara y pública -cuando otros huían al extranjero o guardaban mañosos silencios-, volver al pasado? ¿Qué país del mundo puede ser retrotraído a 7 años atrás? ¿Van a resucitar a los muertos y a los desaparecidos? ¿Van a estar en Chile los miles y miles de exiliados? ¿han sido en vano estos 7 años en que el Régimen no ha convencido a nadie? ¿No ha pasado nada en Chile? ¿No ha sido una dramática pérdida de la libertad?... En el fondo, el dilema que el General Pinochet presenta al país es… o yo o el caos”.
El miedo de la dictadura a un líder carismático, creíble y confiable, tanto internamente como internacionalmente, gatilló sin duda, tomar cursos de acción tendientes a “eliminar” a un líder público que colocaba a la dictadura en tela de juicio.

El ex director de la Policía de Investigaciones de Chile, en su declaración, (paginas 607 – 609 del Fallo) Nelson Mery Figueroa sustenta la tesis de que Frei se transformó en el enemigo N°1 de la dictadura, recibiendo el rotulo de “enemigo interno” en el ámbito político.

En sus palabras Frei rechaza la consulta nacional para aprobar la nueva Constitución llamando a votar por el NO y propone como alternativa un acuerdo nacional y una Asamblea Constituyente. Al transformarse en “enemigo interno” los cursos de acción llevados a cabo se tradujeron en seguimientos, intercepción de teléfonos, recopilación de información y amenazas, entre otros.

El ex Presidente era el líder político de la Oposición a la dictadura con un prestigio internacional indiscutible, influyente en los países de Europa y del mundo, internamente era respetado, creíble y confiable, por lo tanto era un “peligro para la dictadura”.

Este líder político hacía un llamado a un gran acuerdo nacional para dar paso a un proceso de transición a la democracia.

El líder sindical del momento era Tucapel Jiménez, quien finalmente termina asesinado por la dictadura. Dos hombres “peligrosos” que fueron calificados como personas indeseables de acuerdo al lenguaje del Régimen Militar.


Operativo de inteligencia mayor

En todo asesinato se dice que debe haber un móvil o motivo por el cual se lleva a cabo una acción de esta naturaleza. Teniendo claro el móvil, lo importante es establecer cómo se lleva a cabo un crimen que va a tener repercusiones históricas dado que en Chile jamás se había asesinado a un ex Presidente de la República, por lo tanto una acción de esta naturaleza demandaba una operación de inteligencia mayor. Para lo cual se requería información, apoyo logístico, recursos humanos y físicos y la decisión de llevar a cabo una operación de tal magnitud.

En el testimonio que presta la Señora. Mónica Yolanda González Mujica (periodista y directora de Ciper Chile), se establece la importancia que tenía Eduardo Frei Montalva en el contexto internacional. En 1977 el ex Presidente fue llamado a integrar la Comisión Norte-Sur que era la primera liga política mundial, al ser el único sudamericano invitado a un organismo de tanta relevancia lo transformaba en una persona “peligrosa para la Junta Militar” (páginas 538, 539 y 540 del fallo). Y agrega
“Cuando el Régimen Militar se entera en diciembre de 1981 que Frei se va a operar en la Clínica Santa María, por la información que manejaba su chofer Luis Becerra Arancibia, llega un equipo completo a instalarse en la clínica Santa María -no cree que haya sido precisamente para preocuparse por la salud de Frei-, desde el camillero que pertenecía a la sección de Inteligencia del Ejército pasando por la gerencia de la clínica, resultaron ser 56 las personas que llegaron a instalarse al centro asistencial, todas pertenecientes al Ejército, varias con relaciones de trabajo y conocimiento del Doctor Patricio Silva Garín” (página 540).
Es aquí cuando recuerdo lo que dice el Génesis en su versículo 4: Y Yahvé preguntó a Caín: “¿Dónde está tu hermano Abel?... ¿Qué has hecho Caín?… La voz de la sangre de tu hermano grita desde la tierra hacia mí”.

Los condenados en primera instancia son Patricio Silva Garín (médico cirujano y coronel de Ejército de Sanidad en retiro), Pedro Samuel Valdivia Soto (médico cirujano), Raúl Lillo Gutiérrez (pensionado de Capredena y agente de la CNI), Luis Becerra Arancibia (CNI), Helmar Egon Rosenberg Gómez y Jorge Javier Gonzalez Bombardiere (ambos cirujanos).

Se analizará el rol que cada uno de ellos cumplió en la trama de este macabro asesinato en el cual encontramos traición, deslealtad y un absoluto menosprecio por la vida del ser humano.

En el caso del Doctor Patricio Silva Garín (páginas 635 a 644) su declaración dice que sólo recuerda que pidió permiso al ayudante del General Pinochet para operarlo ya que antes había pedido permiso para integrar la junta médica, permiso que se le debe haber solicitado a Jaime Lucares (página 640) y posteriormente en la página 642 agrega que
“Informó a Jaime Lucares, quien se desempeñaba como ayudante del general Pinochet en relación a la operación de Frei. Precisando -según él- que no fue una autorización la que solicitó, sino que se limitó a informar respecto de un tema que debía saber de primera fuente el Gobierno considerando que se estaba por atender a un ex mandatario presidencial”.
En la página 643 agrega que
“Como oficial de sanidad del Ejército cumpliendo su ordenanza informó al mando la atención médica solicitada para el ex mandatario y por este medio era informado el edecán de turno del Presidente de la República, Augusto Pinochet”.
Lo que uno puede constatar con lo anterior es el cuestionamiento de ¿por qué Patricio Silva Garín le informaba de la salud de un paciente a la Dictadura? ¿Sabía sobre esto la familia de Frei Montalva?

Por otra parte, en el Fallo se acredita que en abril de 1980, se llevó a cabo una reunión en el Departamento de Anatomía patológica de la Universidad Católica, a la cual asistieron el doctor Helmar Egon Rosemberg Gómez quien expuso sobre la autopsia no autorizada a los doctores Patricio Silva Garín, Patricio Rojas y un tercero del cual no se acuerda quién era, esto lo niega el Doctor Garín, ¿Por qué niega esto? Es importante destacar que el Ministro Madrid llevó a cabo una investigación de 19 años en la cual tuvo que enfrentar un sin número de dificultades, como mentiras y ocultamiento de información, pero a pesar de ello estableció una metodología de investigación que es importante resaltar, conformando para el análisis de la ficha clínica del paciente un panel de expertos conformado por destacados médicos chilenos que analizaron en detalle el cuadro clínico que presentó el ex presidente Frei y si fue o no envenenado de a poco con talio y gas mostaza.

Al ex Presidente lo asesinan porque es el líder indiscutido de la Oposición a la Dictadura, un líder carismático de discurso convincente, con prestigio nacional e internacional, capaz de desestabilizar al Gobierno de la Dictadura.

De tal forma, resulta importante invitar a la ciudadanía a informarse y tener mayor objetividad para hacerse su propio juicio sobre este tema que marca un hito en nuestro país y conocer en detalle los elementos vertidos en el documento que es público y que consta de 811 páginas y más de 1.000 declaraciones.



Información enviada a PL por: Carolina Gatica