Cuidado con el efecto rebote de las dietas de moda

El efecto rebote de las dietas de moda
La experta en nutrición, Paula Camus, detalla que pueden traer efecto rebote, produciendo todo lo contrario a lo que las personas desean.

Con la llegada de la primavera y el calor, las personas suelen seguir dietas de moda, las que por lo general son siempre milagrosas efectivas y rápidas para conseguir el famoso “verano sin polera”. El problema es que muchos de estos métodos para adelgazar, a pesar de ser muy seguidos y recomendados, tienen efecto de rebote.

La experta en nutrición Paula Camus explica que “este tipo de dietas no son sostenibles en el tiempo y cuando las personas vuelven a comer normal, ocurre una notoria subida de peso. Realmente es mucho mejor buscar una alimentación equilibrada sin caer en restricciones, pues al final eso también hace que las personas pasen un mal rato o tengan malas experiencias".

Paula, también explica tres razones para no tomar este estilo de comida

Sentirse deshidratado: Cuando las personas reducen su peso demasiado rápido, por lo general es solamente eliminación de líquido y “esto puede provocar una deshidratación rápida, causando serios problemas y malestares en el cuerpo como fatiga o mareos”, señala la especialista.

Cansancio: Las dietas de moda o rápidas, implican privarse de calorías. Las calorías se traducen en la energía que el cuerpo necesita para pasar el día. “Si no tenemos esto, estaremos la mayor parte del día cansados. Por eso, lo mejor es consumir las calorías necesarias, no aumentar, ni disminuir y así mejorar el metabolismo”, dice la nutricionista.

Desnutrición: Las dietas estrictas o el ayuno son peligrosas e inseguras pues “impiden que el cuerpo obtenga vitaminas y minerales necesarios Si se restringe el cuerpo de esto y, además, de la ingesta calórica por un periodo de tiempo probablemente se llegue a un estado de desnutrición”, comenta Paula.

Y, entonces ¿cuál es la mejor opción? Para la nutricionista el único camino es seguir una alimentación balanceada, que nos ayudará en nuestro bienestar físico, mental y emocional. “Si bien, quizás los resultados no sean inmediatos, pero perdurarán en el tiempo”, cometa Paula.

“La idea es comer alimentos que generen saciedad para evitar estar comiendo durante todo el día productos que no son sanos. Para esto, lo importante es siempre consumir proteínas para evitar el hambre y poder ordenar los tiempos de comida. Por ejemplo, si tenemos que escoger lo ideal es siempre priorizar verduras, de todo tipo. En el caso de las carnes, que siempre sean extra magras, o sea con bajo porcentaje de grasa total y bajo sodio, muy saludables. Pueden ser, en cerdo el filete, el lomo, la posta rosada, la posta negra, la pulpa pierna; en vacuno el asiento y filete; en ave pechuga sin piel, pavo pierna y pollo pierna; además de congrio, reineta y atún al agua. Para los carbohidratos como fideos, arroz, quínoa, entre otros, también consumir, pero en justa medida”, finaliza Paula Camus.



Fuente de la información: Florencia Moya - e-press