Desafíos TI en Chile a dos décadas del “Y2K”

Martín Kozak
Por Martín Kozak, Country Manager de InterSystems.

Hace poco más de 20 años, la principal preocupación que se instaló en el mundo de la tecnología y la digitalización fue el temido “Y2K”, también conocido como efecto 2000. Muchas personas podrán recordar que durante un tiempo vivimos presos de una narrativa que apuntaba a un supuesto colapso de las máquinas frente al cambio de milenio, producido principalmente por un reseteo de programas, registros y actualizaciones, lo que iba a generar un verdadero caos cibernético. Sin embargo, nada de eso pasó y hoy, mientras damos los primeros pasos hacia la tercera década del siglo 21, nos preparamos para proyectar qué debiéramos ver en la industria en los próximos meses.

De acuerdo a datos entregados por IDC, se espera que durante este año Chile invierta 7,9 billones de dólares en TI y 6,9 billones de dólares en servicios de telecomunicaciones. Estos números representan un crecimiento de 7,5% y 1,5% respectivamente, si se comparan con 2019. Se trata de cifras altamente positivas y que representan una gran oportunidad de crecimiento y de profundizar las potencialidades y los beneficios que trae la incorporación de tecnología para las empresas.





Pensemos, por ejemplo, en el desarrollo de la gestión de datos en las principales industrias. Si bien cada una tiene sus propias particularidades, es un hecho que desarrollos en el área de la Inteligencia Artificial, el Internet de las Cosas o la Realidad Virtual, seguirán siendo de alto valor para los procesos internos y externos de cada empresa del rubro. Esto, a su vez, tendrá impactos positivos en los costos asociados a la ejecución de diferentes tareas, lo que afectará de buena manera en el ROI (retorno de la inversión), permitiendo reinvertir en nuevas mejoras. Hoy, las condiciones están dadas para que ese círculo virtuoso se active y que 2020 sea un año en donde cada empresa, en cada industria, pueda marcar una diferencia respecto de sus competidores.

De forma paralela, otros aspectos que tendrán un fuerte impulso durante este año serán los llamados “trabajos del futuro” o incluso otros como el teletrabajo o la reconversión laboral. Ahora bien, es claro que aún se observa un déficit en la formación de capital humano especializado para liderar y ejecutar importantes procesos de transformación digital en las empresas. Por esta razón, el desafío estará puesto en cómo las empresas se convencen de una buena vez de la importancia de la capacitación y de tener una mayor apertura hacia la flexibilidad, que justamente entrega la tecnología a través de la optimización de procesos, accesos remotos y realizables en cualquier momento, independiente del lugar geográfico en el que se encuentren sus colaboradores o clientes.

Otro aspecto muy importante de cara a este nuevo año, es mantener a las personas en el centro de cada una de las decisiones de negocio que impliquen transformaciones importantes. Es clave que quienes tienen la responsabilidad del diseño de nuevos procesos, creación de puestos de trabajo o incluso eliminación de determinadas labores que hoy pueden ser realizadas gracias a la tecnología, mantengan tanto a los colaboradores como a los clientes, así como a todos sus stakeholders, en perspectiva. En este aspecto, será clave mantener acciones de monitoreo y escucha activa para saber de qué manera el nuevo perfil que quiero dar a la compañía está en línea con lo que las personas piden y necesitan. De otra manera, estaremos dando respuestas erradas ante consumidores que cada vez exigen más y mejores resultados en productos o servicios.

Según información entregada por Fundación País Digital, la economía digital representa un 3,4% del PIB total de Chile. Con una nueva década por delante y sin los miedos que nos trajo el inicio del siglo 21, el llamado es a seguir confiando e invirtiendo en tecnología. Porque ese futuro que alguna vez pensamos, lo estamos construyendo hoy y debemos continuar en ese camino.


Fuente de la información: Valentina Barahona - e-press