Sector lechero chileno: tiempo de madurar

Sector lechero chileno: tiempo de madurar
Terminadas cuatro temporadas del tradicional llanto lácteo por el precio pagado a productor, la coyuntura favorable que se inició en 2019 puede dar la tranquilidad para, de una vez por todas, trabajar con seriedad de acuerdo a las reglas del sistema económico que los productores dicen defender. En este último punto, deberán analizar también cuántos de los argumentos “anti plantas procesadoras” le terminaron dando la razón a los argumentos que sustentaron el estallido social.

Hace algunos días, el Coronavirus paralizó el envío de cerezas a China, llenando de incertidumbre a un sector que se había llevado todos las premios como el rubro más prometedor de las exportaciones chilenas, uno de muy bajo perfil mediático. Los arándanos, en tanto, cerraron una de sus temporadas más discretas en años y la carne bovina se ha mantenido estable dentro de su gravedad. Lo curioso, sin embargo, es que cuando esto ocurre, no escuchamos de la boca de ninguno de estos productores las letanías del apocalipsis o ¿acaso ha escuchado usted a fruteros, productores cárnicos, etc… anunciar el fin del mundo porque los precios de sus productos decayeron? No, eso es de lecheros.

De pronto la necesidad de “una política para el sector lácteo”, “mesas de trabajo para soluciones de emergencia que eviten una crisis terminal”, llamados grandielocuentes a la Comisión de Distorsiones, Fiscalía Nacional Económica, Gobierno y Parlamento “para tomar acciones urgentes” pierde actualidad, como si todo se hubiera solucionado por arte de magia o, quizás, como si el problema sólo hubiera sido un vaivén más del mercado que se defiende cuando anda bien, pero que se escupe sino me sirve aquí y ahora. Después no hay que quejarse cuando la gente utiliza los mismos argumentos que se esgrimen en tiempos de crisis láctea para terminar con los abusos de las empresas y demases.

PL Prensa aún registra cuántas citas, compartidos y retuiteos hechos por productores y dirigentes gremiales lecheros se hicieron a las notas de la crisis más importante de la cual tenga registro la empresa Soprole/Prolesur. https://www.paislobo.cl/2018/03/se-seca-la-ilusion-de-la-leche-y-solo.html



A tanto llegó la disputa contra “la abusadora y explotadora” industria láctea que el ex presidente de Fedeleche, Rodrigo Lavín, confesó el 17 de abril de 2018 ante la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados que Nestlé le pagaba una parte del precio por litro de leche “fuera de pauta” con ítems no declarados públicamente por la compañía a los demás productores que él representaba, dando inicio a una investigación que terminó con una multa de 5.500 millones de pesos contra Nestlé, ya que de acuerdo al fallo de la Fiscalía Nacional Económica, “al menos durante los últimos cuatro años la empresa no había detallado en sus pautas todos los parámetros que componen el precio que paga a los productores por la leche fresca, lo que le ha permitido discriminar arbitrariamente entre productores".

La razón del “silencio lechero” local es muy sencilla: los precios por el litro de leche a productor están en su nivel más alto en mucho tiempo y cuando eso sucede, no hay ruido. Por lo tanto, los generosos análisis de cómo se fijan o no los precios en el sector ya no llegan a las salas de redacción de los medios exigiendo “el espacio que el principal motor productivo del sur merece”. Hoy, en definitiva, ya no estamos en el dilema “o estás con nosotros o estás contra nosotros”. Tanto ha cambiado el escenario que se esfumó la promesa del Consorcio Lechero para hacer la paz con los productores por medio de la creación de un “Observatorio Lácteo” que analizarían cómo se comportan los precios a productores. https://consorciolechero.cl/jorge-giraudo-chile-debe-alcanzar-consensos-dentro-de-la-cadena-lactea/

De las recomendaciones del Informe de la Universidad Católica sobre el sector lácteo encargado por Sago que apuntaba en favor de la transparencia en favor de los productores tampoco se supo nada de su implementación… probablemente porque el precio está muy bueno. Si la cadena no madura, sin embargo, es probable que se desempolve el estudio o, por qué no, se encargue de nuevo… En el corto plazo, si el precio que el año pasado tuvo un alza de casi 7% a noviembre según Odepa sigue comportándose así de bien, es altamente probable que veremos a un sector lácteo nacional unido y mirando al futuro para cuando el país sea anfitrión de la Cumbre Mundial del Sector en 2021 https://consorciolechero.cl/chile-se-prepara-para-ser-anfitrion-de-la-cumbre-mundial-del-sector-lacteo-en-2021/, donde tendremos la oportunidad única de escuchar conclusiones definitivas acerca de la necesidad de defender el consumo de lácteos frente a la propaganda vegana; incentivar la creación de cooperativas de productores; promover las bondades de la leche que se produce a pasto; y dar valor a los productos para salir del mercado de commodities. Todas conclusiones que, por cierto, nunca se han escuchado y que definitivamente justifican una inversión millonaria de recursos públicos y privados para conocerlas por primera vez. https://www.paislobo.cl/2018/03/de-la-estrategia-lechera-chilena-que.html

Quizás ha llegado el momento de asumir que si se quiere ser como los sectores frutícola, vitivinícola, carne de pollo, de cerdo, etc… hay que aprender a enfrentar “las ganadas” en silencio y las perdidas también. Los productores de carne bovina, mientras tanto, aguantan en silencio su enésimo chaparrón de precios y se les ve trabajando en silencio por terminar de conquistar el mercado chino –sin coronavirus- y otros, siguiendo el ejemplo de otros pares. Es probable que lleguen a dar la sorpresa, como premio natural al trabajo sin estridencias apocalípticas.

Fuente de la información: Editores PL