Desafíos constitucionales en proceso

Carlos Oyarzún Concha
Por Carlos Oyarzún Concha, abogado.

No cabe duda de que la Convención Constitucional tendrá en sus espaldas uno de los desafíos más importantes de nuestra historia reciente. Y a pesar del ambiente político, la polarización y violencia que se ha vivido en el país el último tiempo, es necesario no renunciar a que existe en ella una gran oportunidad de unidad y progreso para Chile.

Creo primordial en este sentido, que quienes la compongan sean conscientes que existe una tradicional republicana arraigada en nuestra historia, que en la Constitución se traducen en normas tan simples como que el Estado está al servicio de la persona (y no al revés), o que debe respetar y promover la autonomía de las personas en todo ámbito.

Pero además de lo anterior, será transcendental que la Convención supere la rencilla política polarizada que ha visto el país reflejada en el Congreso los últimos 3 años, y entienda que existen aspectos de la actual Constitución que han significado un verdadero aporte a Chile, como lo es la autonomía del Banco Central, normas claras sobre la propiedad o la existencia de un Tribunal independiente del poder político que se pronuncie sobre la constitucionalidad del actuar de los órganos del Estado.

Lo anterior, sin embargo, no impide en ningún caso avanzar en los cambios que la ciudadanía espera y en donde la Convención puede aportarle mucho al país, como es proponer una composición del Congreso que sea mucho más representativa (con menos parlamentarios) o una reforma seria y profunda a la Administración Regional del país.

En ningún caso es incompatible defender aquello que ha significado un aporte y proponer mantenerlo, con reconocer que existen cosas que debiesen cambiar en esta discusión constitucional que vivirá Chile. Lo anterior, se traduce simplemente en proponer mantener lo que se cree bueno, perfeccionar aquello que debe modificarse, y derechamente cambiar aquello que no se considera adecuado.

Estoy convencido, de que más allá del apruebo o rechazo, existe en Chile una mayoría abrumadora decidida a que avancemos reconociendo lo que se ha hecho bien y sin el afán de refundación que a veces parece instalado en sectores de izquierda más extremista y que más que convencer a la oposición, pareciera imponerse.




Comunicado de Prensa / Fuente: Carlos Oyarzún Concha