Servicio de Salud Chiloé llama a prevenir el maltrato infantil

Maltrato infantil
Cifras dan cuenta de un aumento en la violencia en todos sus tipos.

¿Sabía usted que una de cada 5 mujeres y 1 de cada 13 hombres declaran haber sufrido abusos sexuales en la infancia? Estas cifras a juicio del referente programa salud sexual y reproductiva del Servicio de Salud Chiloé, Dra. Huguette Urbina Reyes, podrían aumentar debido al confinamiento producto del Covid-19.
“Estamos muy preocupados y ocupados en detectar y frenar el maltrato en todas sus formas, y que afecta mayoritariamente a las mujeres, los niños, niñas y adolescentes, especialmente en esta situación de confinamiento debido a la pandemia, lo que nos motiva a diario como personal de salud, a llamar a tomar conciencia y frenar este flagelo que nos afecta como sociedad”.
Según la Organización Mundial de la Salud, se calcula que cada año mueren en el mundo 41.000 niños, niñas y adolescentes menores de 15 años como víctimas de homicidios.
“Como sociedad civilizada no podemos quedarnos indiferentes ante una situación que acarrea grandes alteraciones a nuestros futuros adultos. El maltrato infantil es un problema transversal a todas las sociedades y que siempre ha existido, sin embargo, en el siglo XX con la declaración de los derechos del niño por la ONU en 1959 comienza a considerarse como un delito debido a las profundas repercusiones psicológicas, sociales, éticas, legales y médicas”.
La OMS, asegura que la violencia es un problema de salud, por ello la importancia de dar prioridad a la pesquisa y detección de estas malas prácticas que afectan principalmente a quienes no tienen herramientas para defenderse.
"El maltrato infantil podría definirse como: todo tipo de abuso y faltas de atención de que son objeto los menores de 18 años, incluyendo todos los tipos de maltrato físico o psicológico, abuso sexual, desatención, negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen o puedan causar un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño, o poner en peligro su supervivencia, en el contexto de una relación de responsabilidad, confianza o poder". Hoy en día, explica la Dra. Urbina, "la negligencia y el maltrato que ocurre entre las parejas también es considerada una forma de maltrato hacia los niños, niñas y adolescentes que sean testigos de ello".
El personal de salud, se ha capacitado para detectar este tipo de situaciones, para afrontarlas, denunciarlas y brindar atención y apoyo a las víctimas, sin embargo, se cree que las cifras oficiales no revelarían la verdadera magnitud del problema, puesto que existe un número de muertes causadas por maltrato infantil que se erróneamente se atribuyen a caídas, quemaduras, ahogamientos y otras causas.

El maltrato infantil, según la Dra. Urbina, causa graves alteraciones en la salud mental y física, y pueden perdurar durante toda la vida, incidiendo, además, negativamente en el éxito social y económico de los países a través del daño psicosocial de los menores.
 “Está probado que muchas de las conductas que atendemos en adultos obedecen a situaciones vividas en su infancia o adolescencia, por ello la importancia de tomar conciencia y evitar el maltrato de todo tipo si queremos construir una mejor sociedad”.

Prevenir el maltrato infantil es posible, asegura la Dra. Huguette Urbina, con un enfoque multisectorial, realizando intervenciones preventivas que incluyan programas que presten apoyo a los padres, entregándoles conocimientos y técnicas positivas para criar a sus hijos, con atención permanente a estos niños y sus familias, posibilitando así minimizar las consecuencias y reduciendo el riesgo de repetición del maltrato. 
“El artículo 18 de la Convención sobre los Derechos del Niño establece que: ambos padres tienen obligaciones comunes en lo que respecta a la crianza y el desarrollo del niño o niña, por ello llamamos a los padres a participar activamente en el cuidado diario, la crianza y la estimulación positiva de los niños, compartiendo con la madre las tareas como, por ejemplo, la alimentación de ellos, dar la mamadera, bañarlos y vestirlos, dar pequeños paseos, jugar con y por, sobre todo dialogar con ellos, aunque pensemos que no nos entienden”.
Las relaciones afectuosas perdurarán por siempre, y formando hijos amorosos y preocupados de sus adultos, dependiendo de lo que recibieron cuando pequeños. Esto, enfatizó la Dra. Urbina, no significa no poner límites, sino lo contrario, educar es, aparte de proveer económicamente, guiar para que desarrollen sus habilidades sociales, enfrenten la vida con mejores recursos emocionales desarrollando su autoestima, sean psicológicamente sanos y a futuro adultos cercanos que se sepan relacionar adecuadamente con los demás.
“El bebé recién nacido expresa sus necesidades mediante el llanto, transmitiendo así que necesita alimento, que requiere aseo o que algo le molesta. Hoy la ciencia aconseja el consuelo rápido y efectivo, así sabrá que puede confiar en el adulto que responde y consuela precozmente, fomentando y fortaleciendo así el apego. Formar familia es esto, apoyarse en todas las etapas como pareja y si se decide ser padres, responder a esta decisión con afecto, cariño e involucrarse en todos los aspectos de la cotidianeidad. Los papás sólo no pueden dar pecho, pero tienen la oportunidad de crear lazos indisolubles para toda la vida en todas las otras actividades. Entreguen a sus hijos un ambiente grato y saludable, libre de tabaco, sin estrés y por sobre todo con buen trato, y tal como la semilla que cae en terreno fértil, verán los resultados cuando sus hijos sean adultos bien posicionados en la vida, capaces de solucionar sus problemas y mentalmente sanos”.
Los funcionarios de la salud, están siempre atentos a cualquier situación que pueda estar develando un maltrato hacia un usuario más aún si se trata de un niño, niña o adolescente, a través de los controles de salud, donde se da la instancia de encontrar evidencia que haga presumir el maltrato como: moretones en diferentes partes del cuerpo y en diferentes estados de evolución, fracturas, consultas frecuentes en servicios de urgencia, mala nutrición, ya sea en déficit o en exceso, no asistencia a controles o consultas a destiempo cuando se accidentan, quemaduras, niños con pesadillas que se orinan aun cuando ya debieran controlar esfínteres, entre otras.

Erik Poblete, director del Servicio de Salud Chiloé, llamó a la comunidad a no enmudecer frente a situaciones de maltrato, explicando que si bien como funcionarios públicos, se tiene la obligación de denunciar, la comunidad es de gran ayuda si con valentía denuncia y alerta cualquier maltrato.


Comunicado de Prensa / Fuente: Servicio de Salud de Chiloé