Renovación política con contenido

Carlos Oyarzún Concha
Por Carlos Oyarzún Concha.

El dilema sobre la renovación de la política se ha instalado en el debate nacional, más aún cuando existe un proceso constitucional que se apronta, y por lo mismo, es necesario tener claro qué es lo que se espera de esta supuesta renovación.

Lo primero que vale la pena sostener, radica en que el mero cambio de rostros no es suficiente. La sociedad exige una renovación de ideas, de liderazgos, pero acompañado del debido contenido, por lo que proponer líderes jóvenes, que, por el solo mérito de su edad, no me parece correcto.

Es necesario ir más allá y que la renovación se base en ideas nuevas que representen un proyecto político, por cierto, inspiradas en principios sólidos, y que éstas, sean encarnadas en líderes con la convicción y valentía para defenderlas.

Suele asociarse, creo de manera errónea, que la renovación de ideas supone la renuncia a los principios, cuando debiese entenderse al contrario. Una interpretación adecuada de los principios a las necesidades de los tiempos explica cómo éstos nunca quedan obsoletos y pueden ser aplicables a lo largo del tiempo.

No responder adecuadamente a esta renovación, implica en ocasiones proponer ideas sin contenido de largo plazo, de fundar las ideas en meros dogmas, o finalmente, no proponer nada nuevo.



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Comunicado de Prensa / Fuente: Carlos Oyarzún Concha