¿Cómo hallamos armas, drogas, fuegos artificiales, cigarros o cosas falsas?

José Ignacio Palma Sotomayor
Por José Ignacio Palma Sotomayor, Director Nacional de Aduanas.

Interceptamos decenas de armas de fuego en Iquique, cientos de kilos de drogas y toneladas de fuegos artificiales en San Antonio, más armas en Talcahuano, millones de cigarrillos, juguetes y medicamentos falsos y contrabandos de otros productos en varios puertos de Chile. Esas son algunas de las noticias donde el Servicio Nacional de Aduanas y sus funcionarios han sido protagonistas durante las últimas semanas y meses.

Además de corresponder a casos donde queda de manifiesto el tradicional y estratégico rol de protección de las fronteras que tienen las Aduanas para los países, otros elementos comunes en la ejecución de estos exitosos procedimientos son el uso intensivo de la inteligencia de datos, el perfilamiento de riesgos y las herramientas de tecnologías no invasivas para concretar las detecciones.

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En las 16 Aduanas de Chile y desde la Dirección Nacional en Valparaíso, contamos con equipos dedicados 100% a cruzar miles de datos de comercio exterior, recibir y analizar alertas nacionales o extranjeras y trabajar de manera conjunta con el Ministerio del Interior y sus subsecretarías, las Fiscalías, Carabineros, Armada, Policía de Investigaciones, el Ejército y los otros servicios públicos involucrados en el control del comercio exterior.

Este trabajo es apoyado con softwares especializados, experiencia y un conocimiento muy acabado de cómo funcionan este tipo de delitos en las fronteras, donde las rutas y métodos de ocultamiento son parte de los insumos claves para poder hacer buenos análisis.

Respecto a las tecnologías no invasivas, el camión escáner, los canes detectores con sus guías, los escáneres de maletas, los fibroscopios y otros aparatos son fundamentales en prácticamente todos los procedimientos en los que participamos.

Todo esto no sería posible sin la intervención especializada de nuestros funcionarios, que son capacitados y entrenados para poder realizar las detecciones, ya sea a través del simple examen de los productos o bien de formas más complejas, como cruzando los datos de inteligencia o bien interpretando adecuadamente las imágenes de rayos x o las señales que entregan los canes detectores.

Se trata de un engranaje de trabajo muy afinado que nos permite tener todos los días algún tipo de hallazgo en alguno de los más de 100 puntos de control donde estamos presentes, y el cual esperamos seguir potenciando con más inversión en software, tecnologías y recursos humanos para responder a las altas expectativas que genera nuestra labor de protección de las fronteras, las familias y el comercio exterior.