Un rahuino es parte de “Twogether Project Indigos”, el reciente juego lanzado por Sony PlayStation

Bruno Rojas Hernández
Bruno Rojas Hernández, rahuino actualmente residente en Asturias, España, acaba de cumplir un sueño: el 23 de noviembre pasado Sony PlayStation lanzó “Twogether Project Indigos” un juego de aventura y puzzle en el que "derramó sangre, sudor y lágrimas” por varios años, junto a un grupo de compañeros de universidad.

Este osornino de 40 años creció de la población Juan Antonio Ríos, en Rahue Alto y emigró el 2017 a tierras hispanas, de donde proviene su esposa, Lucía García, a quien conoció mientras ésta trabajaba en Chile; con ella comparte la vida y la crianza de mellizos.

Desde temprana edad sacó a relucir sus aptitudes artísticas, las que lo condujeron a estudiar Diseño en la Universidad de Los Lagos. En esa área creativa se ha desempeñado profesional y académicamente desde hace más de diez años a nivel nacional y, desde hace un buen tiempo ya, en el extranjero.

Al otro lado del Atlántico, Bruno también se especializó y la Universidad Complutense de Madrid fue su nueva sede académica. Junto a la prestigiosa academia de artes visuales española “Voxel School”, la casa de estudios dicta un máster en Video Juegos, que tiene cuatro menciones: marketing, programación, diseño gráfico y arte digital, siendo esta última donde el rahuino de corazón, obviamente, se apuntó.
“Fue durante el desarrollo del proyecto de título donde nació Twogether, precisamente como la forma de obtener el grado académico. Las bases del curso contemplaban que se debía conformar un equipo con un representante de cada mención, para finalmente crear un video juego, desde cero”, relata el creativo osornino.

Así comenzó Flaming Llama Games, estudio madrileño conformado por Albert Serra (producción); Julio del Nuevo (Lead Art); Carlos Cobian ( Marketing); José Ruíz ( Programación) y Bruno Rojas ( Dirección de Arte).

En eso estaban en 2018 cuando se lanzan las postulaciones al certamen que Sony PlayStation realiza para premiar a las nuevas creaciones españolas, tanto de estudios consagrados como nuevos. En esa última categoría participaron, clasificaron y fueron premiados como el “Mejor Arte Digital”, área dirigida precisamente por Bruno Rojas.

Pero no sólo obtuvieron el reconocimiento de la multinacional de video juegos, sino también la posibilidad de ser incluidos en el programa PlayStation Talents Games Camp, que contemplaba un apoyo financiero, técnico y logístico para que el juego se convierta en una de las nuevas apuestas a comercializar por Sony.
“Inicialmente, no tuvimos sueldo, pero sí pudimos trabajar en las aulas de PlayStation Talents, acceder a sus herramientas digitales, tener promociones y marketing, entre otras facilidades. En sí, Sony se hizo cargo del juego”, cuenta el diseñador rahuino.

Por ese entonces, Bruno Rojas se repartía también en la docencia, como profesor asociado en la Facultad de Artes de la Universidad de Nebrija, en Madrid, actividad que desempeñó hasta que fue contratado por PlayStation Talents, donde labora actualmente, no sólo para su juego.

Reconoció que Twogether tuvo algunos momentos complejos, pues las actividades personales y laborales de los integrantes del equipo fueron dejándolo un poco de lado, hasta el punto de suspenderlo.

“Sin embargo, el ´bajón´ fue por un corto lapso, pues hace un tiempo atrás el equipo se volvió a reunir, afinamos los últimos detalles y cerramos con broche de oro una etapa trascendental en nuestras vidas: Sony PlayStation lanzó “Twogether Project Indigos”, el juego que creamos en la universidad”, rememora.

El juego

“Twogether Project Indigos” es un juego de aventura y puzzle para PlayStation 4 y compatible con PS5, que cuenta la historia de un niño y una niña, Sam y Rafi, que comienzan una frenética huida de una fábrica - cárcel donde se encuentran cautivos por siniestros intereses empresariales.
Y es que son especiales, “pues cuentan con habilidades poco comunes, provocadas por un líquido almacenado en sus cerebros, llamado “Glial”, que les permite por ejemplo mover objetos o teletransportarse usando un cubo Rubik”, explica Bruno .

Usando conjuntamente esas habilidades enfrentan los diversos retos que se interponen en su huida, hastiados ya del proceso al que son sometidos para la extracción del “Glial”, el cual después es vendido como mercancía.

“Twogether Project Indigos” puede ser jugado prácticamente por cualquier persona, pues no tiene sangre ni violencia, obteniendo una clasificación de +3 años.

Fuente: Dennis Salazar

Clínica Alemana Osorno