Francia: plan de austeridad de 44.000 millones de euros pone en jaque al gobierno
El Primer Ministro de Francia, François Bayrou, enfrentará una crucial moción de confianza el próximo 8 de septiembre para validar su plan de austeridad que contempla un recorte de 44.000 millones de euros. La iniciativa, que busca hacer frente a una deuda pública que alcanza el 114% del PIB, ya enfrenta el rechazo de la oposición, abriendo un escenario de alta inestabilidad que podría derivar en la caída del gobierno del Presidente Emmanuel Macron y que ya ha provocado severas caídas en los mercados financieros.
La estabilidad política y económica de Francia se encuentra en un punto crítico. El gobierno del Presidente Emmanuel Macron enfrenta una de sus mayores turbulencias debido al plan de austeridad impulsado por su Primer Ministro, François Bayrou, el cual contempla un recorte de 44.000 millones de euros. Para lograr el respaldo necesario, Bayrou se someterá a una moción de confianza en la Asamblea Nacional el próximo 8 de septiembre, una apuesta de alto riesgo cuyo fracaso es considerado probable por analistas y mercados.
La drástica medida fiscal responde a la urgente necesidad de controlar las finanzas públicas del país. Según cifras oficiales, la deuda pública francesa ha escalado hasta el 114% del Producto Interno Bruto (PIB), uno de los niveles más elevados de toda la eurozona. El propio Primer Ministro detalló que la previsión de pago solo en intereses de esa deuda para este año asciende a 66.000 millones de euros, una cifra que supera el presupuesto total destinado a la partida de Educación.
La reacción de los mercados financieros no se ha hecho esperar. El anuncio del plan y la creciente incertidumbre política desataron fuertes pérdidas en la bolsa de París, que este martes registró una caída del 1,7%. Este efecto se ha contagiado a otras plazas europeas. La inestabilidad ha golpeado especialmente a las acciones de los bancos franceses, muy expuestos a la deuda pública, y ha disparado los rendimientos de la deuda soberana. El bono de referencia a 10 años de Francia se encuentra actualmente en una peor situación que los de Portugal o Grecia, países que estuvieron en el epicentro de la crisis de deuda de la eurozona.
Desde el punto de vista político, el escenario es complejo. La mayoría de los partidos de la Asamblea Nacional ya ha adelantado su rechazo a los recortes, lo que anticipa un posible fracaso en la moción de confianza. Expertos advierten que, de no ser confirmado en su cargo, Francia entraría en una nueva "fase de desestabilización con consecuencias desde el punto de vista económico, social y desde el punto de vista de la imagen internacional". Una crisis de esta magnitud golpearía directamente al Presidente Macron, forzándolo incluso a convocar a elecciones anticipadas. Mientras tanto, el Ministro de Economía no ha descartado la posibilidad de una intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque aseguró que intentarán evitarla para no generar un "daño reputacional enorme para la segunda economía del euro".
Fuente información: DW
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La estabilidad política y económica de Francia se encuentra en un punto crítico. El gobierno del Presidente Emmanuel Macron enfrenta una de sus mayores turbulencias debido al plan de austeridad impulsado por su Primer Ministro, François Bayrou, el cual contempla un recorte de 44.000 millones de euros. Para lograr el respaldo necesario, Bayrou se someterá a una moción de confianza en la Asamblea Nacional el próximo 8 de septiembre, una apuesta de alto riesgo cuyo fracaso es considerado probable por analistas y mercados.
La drástica medida fiscal responde a la urgente necesidad de controlar las finanzas públicas del país. Según cifras oficiales, la deuda pública francesa ha escalado hasta el 114% del Producto Interno Bruto (PIB), uno de los niveles más elevados de toda la eurozona. El propio Primer Ministro detalló que la previsión de pago solo en intereses de esa deuda para este año asciende a 66.000 millones de euros, una cifra que supera el presupuesto total destinado a la partida de Educación.
La reacción de los mercados financieros no se ha hecho esperar. El anuncio del plan y la creciente incertidumbre política desataron fuertes pérdidas en la bolsa de París, que este martes registró una caída del 1,7%. Este efecto se ha contagiado a otras plazas europeas. La inestabilidad ha golpeado especialmente a las acciones de los bancos franceses, muy expuestos a la deuda pública, y ha disparado los rendimientos de la deuda soberana. El bono de referencia a 10 años de Francia se encuentra actualmente en una peor situación que los de Portugal o Grecia, países que estuvieron en el epicentro de la crisis de deuda de la eurozona.
Desde el punto de vista político, el escenario es complejo. La mayoría de los partidos de la Asamblea Nacional ya ha adelantado su rechazo a los recortes, lo que anticipa un posible fracaso en la moción de confianza. Expertos advierten que, de no ser confirmado en su cargo, Francia entraría en una nueva "fase de desestabilización con consecuencias desde el punto de vista económico, social y desde el punto de vista de la imagen internacional". Una crisis de esta magnitud golpearía directamente al Presidente Macron, forzándolo incluso a convocar a elecciones anticipadas. Mientras tanto, el Ministro de Economía no ha descartado la posibilidad de una intervención del Fondo Monetario Internacional (FMI), aunque aseguró que intentarán evitarla para no generar un "daño reputacional enorme para la segunda economía del euro".
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