Multigremial de Salud de Osorno exige la renuncia de directivos por caso de "tortura"
Un ex funcionario del Hospital Base San José de Osorno, con un posible diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista (TEA), fue víctima de vejámenes y maltratos entre 2018 y 2020. La Multigremial dependiente del Servicio de Salud de Osorno y la Décima Región de Los Lagos hizo pública su "absoluto y enérgico repudio" a los hechos, exigiendo la renuncia del director del Servicio de Salud, Rodrigo Alarcón, y del director (S) del hospital, Julio Vargas, a quienes acusa de encubrimiento y complicidad.
La Multigremial dependiente del Servicio de Salud de Osorno y la Décima Región de Los Lagos ha denunciado públicamente la situación de un ex funcionario del Hospital Base San José de Osorno, quien habría sido víctima de vejámenes, maltratos y actos de "tortura" por parte de otros funcionarios del recinto. Según un comunicado emitido este martes 2 de septiembre de 2025, los hechos ocurrieron entre los años 2018 y 2020 y fueron revelados recientemente a la multigremial a través de un correo electrónico que contenía registros audiovisuales y fotográficos.
En el documento, la organización gremial, que agrupa a FENATS, FENATS UNITARIA y FENPRUSS, entre otros, acusa a la dirección del Servicio de Salud Osorno y del hospital de encubrir lo sucedido. Si bien se reabrió un proceso sumarial en 2024, la Multigremial sostiene que la investigación inicial no fue "seria ni efectiva", y que los testimonios de la época ya ameritaban sanciones inmediatas. De acuerdo con el comunicado, las autoridades de la época ya tenían pleno conocimiento de la "brutalidad de los hechos" y permitieron que los responsables continuaran en funciones.
El gremio critica la "desvinculación tardía de los agresores", la cual se habría concretado en las últimas horas y solo bajo la presión de la opinión pública, tras la divulgación de los registros. La Multigremial acusa directamente al director del Servicio de Salud Osorno, Rodrigo Alarcón, y al director (s) del Hospital Base San José de Osorno, Julio Vargas, de "complicidad" por haber estado informados de los hechos y no haber actuado con la celeridad necesaria.
La organización enfatiza que lo sucedido vulnera los Derechos Humanos y la integridad del trabajador, además de ignorar diversas normativas nacionales e internacionales, como la Ley N° 21.015 de Inclusión Laboral, el Convenio N° 190 de la OIT sobre violencia y acoso, la Ley Karin (N° 21.643) y la reciente Ley de Neurodivergencia. La multigremial califica el caso como parte de una "política sistemática de impunidad", aludiendo a denuncias previas de acoso laboral que, según ellos, no han sido investigadas por las mismas autoridades.
Como resultado de esta situación, el comunicado exige la renuncia inmediata de Rodrigo Alarcón y Julio Vargas, a quienes se les atribuye "responsabilidad política y administrativa". La Multigremial también pide sanciones ejemplares para los agresores y la "intervención urgente de la Fiscalía" para asegurar la justicia y reparación integral a la víctima. Finalmente, la organización concluye que el caso no es un problema administrativo, sino un acto de "tortura en democracia".
Fuente información: Agencia MI
La Multigremial dependiente del Servicio de Salud de Osorno y la Décima Región de Los Lagos ha denunciado públicamente la situación de un ex funcionario del Hospital Base San José de Osorno, quien habría sido víctima de vejámenes, maltratos y actos de "tortura" por parte de otros funcionarios del recinto. Según un comunicado emitido este martes 2 de septiembre de 2025, los hechos ocurrieron entre los años 2018 y 2020 y fueron revelados recientemente a la multigremial a través de un correo electrónico que contenía registros audiovisuales y fotográficos.
En el documento, la organización gremial, que agrupa a FENATS, FENATS UNITARIA y FENPRUSS, entre otros, acusa a la dirección del Servicio de Salud Osorno y del hospital de encubrir lo sucedido. Si bien se reabrió un proceso sumarial en 2024, la Multigremial sostiene que la investigación inicial no fue "seria ni efectiva", y que los testimonios de la época ya ameritaban sanciones inmediatas. De acuerdo con el comunicado, las autoridades de la época ya tenían pleno conocimiento de la "brutalidad de los hechos" y permitieron que los responsables continuaran en funciones.
El gremio critica la "desvinculación tardía de los agresores", la cual se habría concretado en las últimas horas y solo bajo la presión de la opinión pública, tras la divulgación de los registros. La Multigremial acusa directamente al director del Servicio de Salud Osorno, Rodrigo Alarcón, y al director (s) del Hospital Base San José de Osorno, Julio Vargas, de "complicidad" por haber estado informados de los hechos y no haber actuado con la celeridad necesaria.
La organización enfatiza que lo sucedido vulnera los Derechos Humanos y la integridad del trabajador, además de ignorar diversas normativas nacionales e internacionales, como la Ley N° 21.015 de Inclusión Laboral, el Convenio N° 190 de la OIT sobre violencia y acoso, la Ley Karin (N° 21.643) y la reciente Ley de Neurodivergencia. La multigremial califica el caso como parte de una "política sistemática de impunidad", aludiendo a denuncias previas de acoso laboral que, según ellos, no han sido investigadas por las mismas autoridades.
Como resultado de esta situación, el comunicado exige la renuncia inmediata de Rodrigo Alarcón y Julio Vargas, a quienes se les atribuye "responsabilidad política y administrativa". La Multigremial también pide sanciones ejemplares para los agresores y la "intervención urgente de la Fiscalía" para asegurar la justicia y reparación integral a la víctima. Finalmente, la organización concluye que el caso no es un problema administrativo, sino un acto de "tortura en democracia".
Fuente información: Agencia MI











