Matrícula escolar 2025 baja 1,1% y se proyecta un 10% menos de alumnos en 15 años
La matrícula escolar 2025 experimentó una disminución del 1,1% respecto al año anterior, consolidando una caída sostenida durante los últimos cuatro años. El Ministerio de Educación (Mineduc) explicó que el fenómeno coincide con la drástica reducción de la tasa de natalidad en el país, confirmada por el INE, que reportó solo 154.441 nacimientos en 2024, un 11,3% menos que el año previo. Expertos advierten sobre una transformación estructural que podría forzar fusiones y cierres, pero también abrir oportunidades para mejorar la calidad educativa.
Una nueva disminución de 1,1% respecto al año anterior registró la matrícula escolar 2025, lo que marca una tendencia de caída sostenida en los últimos cuatro años. A través de un comunicado, el Ministerio de Educación (Mineduc) explicó que esta baja coincide directamente con la reducción de la tasa de natalidad y la progresiva disminución de la población infantil.
La cartera citó datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para fundamentar la situación. “En efecto, el último Boletín Demográfico Anual Provisional de Estadísticas Vitales del INE —publicado en mayo de este año—, señala que en 2024 se produjeron solo 154.441 nacimientos, un 11,3% menos que el año anterior. Este fenómeno comenzó a proyectarse a partir de 2022 y se anticipa que se extenderá hasta el 2050”, indica el Mineduc.
Las proyecciones a futuro profundizan esta tendencia. Sebastián Araneda, jefe del Centro de Estudios del Mineduc, agrega que las proyecciones vigentes anticipan que en 15 años más, la población de entre 0 a 18 años llegaría a reducirse en 10%.
Según señala El Mercurio -en su edición de este domingo 9 de noviembre-, este escenario demográfico impactará en todos los niveles educativos. Mario Ponce, vicerrector académico de la U. Católica, explica que “el escenario de disminución poblacional se ve clarito en todos los datos, no solo nacionales, sino que internacionales. Estamos teniendo 2,2 hijos por persona. Y eso es algo que viene a la baja, lo que evidentemente va a impactar en los colegios, en la formación primaria, secundaria y terciaria”. Según el propio INE, en Chile la cifra actual es de 1,16 hijos por persona.
Según Abufhele, la experiencia en otros países "muestra que, muchas veces, un menor número de alumnos puede considerarse una oportunidad para mejorar la calidad, y no necesariamente para reducir la oferta". Esto porque, por ejemplo, disminuir el ratio profesor-alumno "puede ser clave para fortalecer la calidad”.
La académica también recalca la importancia de considerar la heterogeneidad regional. “Hay regiones en el sur donde la disminución de la población escolar es especialmente significativa, mientras que en algunas regiones del norte se observa un aumento en la demanda, probablemente asociado no solo a mayores niveles de natalidad allí, sino también al impacto de la migración”, apunta.
Esta diferencia territorial implicará decisiones complejas. "Si hay colegios en medio de una capital como Santiago de Chile que están quedando sin estudiantes, estos van a tener que cerrar. Es distinta la situación en un lugar como Máfil, al sur, donde hay un único colegio. Porque si bien ese establecimiento ya puede no tener los 200 estudiantes para lo cual estaban pensadas sus instalaciones, los 50 que ahora tiene igual tienen derecho a recibir educación, porque la educación es un derecho", se recuerda en el análisis.
Celis añade que es posible una disminución en programas que han perdido interés, poniendo un ejemplo claro: "la formación de profesores: las universidades que concentran este tipo de programas podrían, en algún momento, experimentar una reducción más pronunciada de su matrícula". Por ello, anticipa que "lo que probablemente observemos en el futuro es un aumento de las fusiones y del cierre de programas dentro de las propias instituciones”.
Frente a este panorama, Celis dice que ya "se están observando estrategias de adaptación". Menciona el fortalecimiento de la educación continua, "un ámbito en el que se ha visto una gran actividad" y que suele dirigirse a personas de edad más avanzada. Finalmente, agrega que apostar por la mayor "internalización" sería otra medida, ya que "Chile tiene un potencial importante para atraer talento, especialmente desde la propia región".
Fuente información: El Mercurio, edición 9 de noviembre 2025
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Una nueva disminución de 1,1% respecto al año anterior registró la matrícula escolar 2025, lo que marca una tendencia de caída sostenida en los últimos cuatro años. A través de un comunicado, el Ministerio de Educación (Mineduc) explicó que esta baja coincide directamente con la reducción de la tasa de natalidad y la progresiva disminución de la población infantil.
La cartera citó datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) para fundamentar la situación. “En efecto, el último Boletín Demográfico Anual Provisional de Estadísticas Vitales del INE —publicado en mayo de este año—, señala que en 2024 se produjeron solo 154.441 nacimientos, un 11,3% menos que el año anterior. Este fenómeno comenzó a proyectarse a partir de 2022 y se anticipa que se extenderá hasta el 2050”, indica el Mineduc.
Las proyecciones a futuro profundizan esta tendencia. Sebastián Araneda, jefe del Centro de Estudios del Mineduc, agrega que las proyecciones vigentes anticipan que en 15 años más, la población de entre 0 a 18 años llegaría a reducirse en 10%.
Según señala El Mercurio -en su edición de este domingo 9 de noviembre-, este escenario demográfico impactará en todos los niveles educativos. Mario Ponce, vicerrector académico de la U. Católica, explica que “el escenario de disminución poblacional se ve clarito en todos los datos, no solo nacionales, sino que internacionales. Estamos teniendo 2,2 hijos por persona. Y eso es algo que viene a la baja, lo que evidentemente va a impactar en los colegios, en la formación primaria, secundaria y terciaria”. Según el propio INE, en Chile la cifra actual es de 1,16 hijos por persona.
Oportunidades y desafíos regionales
Pese al complejo panorama, la disminución de alumnos podría no ser enteramente negativa. Alejandra Abufhele, profesora de la Escuela de Gobierno de la U. Adolfo Ibáñez e investigadora del núcleo Milenio Migra, cree que "en términos de lo que se viene, existen distintas variables a considerar: decisiones presupuestarias, número de docentes, ratio profesor-alumno e incluso decisiones más extremas como el cierre de establecimientos".Según Abufhele, la experiencia en otros países "muestra que, muchas veces, un menor número de alumnos puede considerarse una oportunidad para mejorar la calidad, y no necesariamente para reducir la oferta". Esto porque, por ejemplo, disminuir el ratio profesor-alumno "puede ser clave para fortalecer la calidad”.
La académica también recalca la importancia de considerar la heterogeneidad regional. “Hay regiones en el sur donde la disminución de la población escolar es especialmente significativa, mientras que en algunas regiones del norte se observa un aumento en la demanda, probablemente asociado no solo a mayores niveles de natalidad allí, sino también al impacto de la migración”, apunta.
Esta diferencia territorial implicará decisiones complejas. "Si hay colegios en medio de una capital como Santiago de Chile que están quedando sin estudiantes, estos van a tener que cerrar. Es distinta la situación en un lugar como Máfil, al sur, donde hay un único colegio. Porque si bien ese establecimiento ya puede no tener los 200 estudiantes para lo cual estaban pensadas sus instalaciones, los 50 que ahora tiene igual tienen derecho a recibir educación, porque la educación es un derecho", se recuerda en el análisis.
El impacto en la Educación Superior
Las diferencias también serían notorias a nivel de educación superior, según Sergio Celis, investigador asociado del Centro de Investigación Avanzada en Educación de la U. de Chile. “Si uno observa lo que ha sucedido en otros países, como en el caso de Corea, lo que debiésemos ver es que las universidades e institutos que están más apartadas de las zonas metropolitanas, ya sean rurales o zonas más alejadas de las grandes ciudades, son las primeras que se ven afectadas. Es ahí donde vamos a ver una mayor reducción de matrícula”.Celis añade que es posible una disminución en programas que han perdido interés, poniendo un ejemplo claro: "la formación de profesores: las universidades que concentran este tipo de programas podrían, en algún momento, experimentar una reducción más pronunciada de su matrícula". Por ello, anticipa que "lo que probablemente observemos en el futuro es un aumento de las fusiones y del cierre de programas dentro de las propias instituciones”.
Frente a este panorama, Celis dice que ya "se están observando estrategias de adaptación". Menciona el fortalecimiento de la educación continua, "un ámbito en el que se ha visto una gran actividad" y que suele dirigirse a personas de edad más avanzada. Finalmente, agrega que apostar por la mayor "internalización" sería otra medida, ya que "Chile tiene un potencial importante para atraer talento, especialmente desde la propia región".
Fuente información: El Mercurio, edición 9 de noviembre 2025
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