Contraloría detecta $3.753 millones en saldos sin justificar en San Pablo
Un informe de Contraloría recepcionado esta Navidad revela un "desorden financiero" crítico en el municipio: cuentas sin conciliar, funcionarios directivos visando sus propias horas extras y miles de millones en saldos acreedores cuyo paradero se desconoce.
Un verdadero terremoto administrativo sacude a la Municipalidad de San Pablo tras la revelación del Informe Final N° 751 de Contraloría, recepcionado el pasado 24 de diciembre de 2025. El documento fiscalizador expone un severo descontrol en las arcas municipales, destacando la existencia de $3.753 millones en "saldos acreedores" que carecen de respaldo contable claro, una situación que el concejal Fabián Cortéz califica como "navegar sin brújula".
El informe, que auditó los periodos correspondientes a 2024 y 2025, advierte que en al menos nueve cuentas municipales no se han realizado las conciliaciones bancarias necesarias, lo que impide conocer la disponibilidad real de recursos. "Lo que nos quiere advertir Contraloría es que hay un desorden financiero y contable en el municipio sumamente importante", explicó Cortéz, señalando que estos montos podrían considerarse "fondos fantasmas" al no existir certeza de dónde están o si efectivamente ingresaron.
Uno de los hallazgos más graves apunta al pago de horas extraordinarias. El ente fiscalizador detectó que el Director de SECPLAN firmó su propia autorización de horas extras, contraviniendo la normativa administrativa básica. Aún más crítico: se identificaron intentos de pagar estas horas antes de ser ejecutadas. Según el concejal, existen funcionarios que percibieron más de $3 millones anuales exclusivamente por este concepto, y directivos con montos superiores al $1.400.000, sin que existiera un reglamento vigente al momento de los hechos.
El documento también reveló vulnerabilidades en la ciberseguridad financiera, detectando que antiguas autoridades y funcionarios —algunos fuera del municipio desde 2017— mantenían acceso activo a las cuentas corrientes institucionales. Aunque la actual administración ha comenzado a subsanar algunas observaciones, como la creación tardía de un reglamento de horas extras en septiembre, Cortéz exige mayor rigor: "Necesitamos hacer arqueología financiera para entender dónde están esos fondos".
Fuente información: Rocío Gambra
Un verdadero terremoto administrativo sacude a la Municipalidad de San Pablo tras la revelación del Informe Final N° 751 de Contraloría, recepcionado el pasado 24 de diciembre de 2025. El documento fiscalizador expone un severo descontrol en las arcas municipales, destacando la existencia de $3.753 millones en "saldos acreedores" que carecen de respaldo contable claro, una situación que el concejal Fabián Cortéz califica como "navegar sin brújula".
El informe, que auditó los periodos correspondientes a 2024 y 2025, advierte que en al menos nueve cuentas municipales no se han realizado las conciliaciones bancarias necesarias, lo que impide conocer la disponibilidad real de recursos. "Lo que nos quiere advertir Contraloría es que hay un desorden financiero y contable en el municipio sumamente importante", explicó Cortéz, señalando que estos montos podrían considerarse "fondos fantasmas" al no existir certeza de dónde están o si efectivamente ingresaron.
Uno de los hallazgos más graves apunta al pago de horas extraordinarias. El ente fiscalizador detectó que el Director de SECPLAN firmó su propia autorización de horas extras, contraviniendo la normativa administrativa básica. Aún más crítico: se identificaron intentos de pagar estas horas antes de ser ejecutadas. Según el concejal, existen funcionarios que percibieron más de $3 millones anuales exclusivamente por este concepto, y directivos con montos superiores al $1.400.000, sin que existiera un reglamento vigente al momento de los hechos.
El documento también reveló vulnerabilidades en la ciberseguridad financiera, detectando que antiguas autoridades y funcionarios —algunos fuera del municipio desde 2017— mantenían acceso activo a las cuentas corrientes institucionales. Aunque la actual administración ha comenzado a subsanar algunas observaciones, como la creación tardía de un reglamento de horas extras en septiembre, Cortéz exige mayor rigor: "Necesitamos hacer arqueología financiera para entender dónde están esos fondos".
Fuente información: Rocío Gambra







