Acusan "amarres" tras concurso de 207 cargos a días del cambio de mando
El diputado Daniel Lilayú denunció presuntas irregularidades en un concurso público destinado a proveer 207 vacantes en el Servicio de Salud Reloncaví. En conversación con Rocío Gambra para Paislobo Prensa, el parlamentario calificó la medida como un eventual "amarre" administrativo, ejecutado a escasos días de la transmisión de mando del presidente electo José Antonio Kast.
Durante la entrevista, el legislador cuestionó severamente la oportunidad de este proceso de contratación. Explicó que dichos cargos llevaban aproximadamente una década sin ser llenados, y resulta llamativo que el llamado a concurso se realizara justo después de la primera vuelta presidencial. Ante este escenario, Lilayú ejerció su potestad fiscalizadora y ofició a la institución para exigir explicaciones sobre el paso a planta y el tipo de contratos involucrados, los cuales tendrían una remuneración promedio de un millón cuatrocientos mil pesos. Advirtió además que, dependiendo de la respuesta que entregue la directora del servicio, Bárbara del Pino, los antecedentes podrían ser elevados a la Contraloría. Sumado a ello, recordó que el recinto fue calificado recientemente como uno de los peor evaluados en gestión a nivel nacional, tema que agendó para discutir en una reunión telemática con la futura Ministra de Salud.
En el ámbito netamente político, el diputado, quien destacó ser el único médico representante del oficialismo entrante en la Cámara Baja, abordó las tensiones por la inminente elección de la presidencia de la corporación. Lilayú manifestó su profunda preocupación frente a la posibilidad de que la diputada Pamela Jiles asuma el liderazgo de la mesa con apoyo de la oposición, recordando que ella ha declarado abiertamente su intención de "hacerle la vida imposible" a la administración de Kast. Para evitar que la oposición controle las comisiones y los tiempos legislativos, subrayó la necesidad de que su sector alcance acuerdos estratégicos, mostrándose llano a negociar apoyos con representantes del PPD y del Socialismo Democrático.
Fuente: Rocío Gambra
Durante la entrevista, el legislador cuestionó severamente la oportunidad de este proceso de contratación. Explicó que dichos cargos llevaban aproximadamente una década sin ser llenados, y resulta llamativo que el llamado a concurso se realizara justo después de la primera vuelta presidencial. Ante este escenario, Lilayú ejerció su potestad fiscalizadora y ofició a la institución para exigir explicaciones sobre el paso a planta y el tipo de contratos involucrados, los cuales tendrían una remuneración promedio de un millón cuatrocientos mil pesos. Advirtió además que, dependiendo de la respuesta que entregue la directora del servicio, Bárbara del Pino, los antecedentes podrían ser elevados a la Contraloría. Sumado a ello, recordó que el recinto fue calificado recientemente como uno de los peor evaluados en gestión a nivel nacional, tema que agendó para discutir en una reunión telemática con la futura Ministra de Salud.
En el ámbito netamente político, el diputado, quien destacó ser el único médico representante del oficialismo entrante en la Cámara Baja, abordó las tensiones por la inminente elección de la presidencia de la corporación. Lilayú manifestó su profunda preocupación frente a la posibilidad de que la diputada Pamela Jiles asuma el liderazgo de la mesa con apoyo de la oposición, recordando que ella ha declarado abiertamente su intención de "hacerle la vida imposible" a la administración de Kast. Para evitar que la oposición controle las comisiones y los tiempos legislativos, subrayó la necesidad de que su sector alcance acuerdos estratégicos, mostrándose llano a negociar apoyos con representantes del PPD y del Socialismo Democrático.
Fuente: Rocío Gambra

