Denuncian aumento de robos en balnearios de San Juan de la Costa
El deterioro de la infraestructura pública en Maicolpué ha detonado una severa sensación de inseguridad en el litoral de San Juan de la Costa. Vecinos denuncian un alza alarmante de robos, asumiendo con recursos propios la instalación de luminarias ante la sostenida inacción de la autoridad.
Carabineros de Chile confirmó un incremento delictual en la zona mediante el Sistema Táctico de Operación Policial. Las cifras oficiales revelan que los robos en lugares habitados y no habitados aumentaron, pasando de 10 casos en 2025 a 29 incidentes acumulados durante el presente año.
Asimismo, la categoría de otros robos con fuerza en las cosas registró un salto de 2 a 11 casos. Esta vulnerabilidad estructural preocupa profundamente a las comunidades residentes, quienes vinculan la criminalidad directamente con la oscuridad nocturna que impera en el sector turístico.
Patricio Ponce, vocero y tesorero de la junta de vecinos de Maicolpué, evidenció el completo abandono que sufren áreas como Pucatrihue, Bahía Mansa y Tril Tril. El dirigente subrayó que la nula visibilidad en las calles facilita la acción de delincuentes, operando con amplia impunidad.
Ante la urgencia inminente, la agrupación vecinal autogestionó la compra de 20 luminarias mediante una inversión comunitaria de 1.850.000 pesos. Estos focos fueron instalados estratégicamente para brindar seguridad a los transeúntes, ya que transitar durante las tardes de invierno se ha vuelto extremadamente peligroso.
El problema trasciende la iluminación y abarca una crisis generalizada de servicios básicos esenciales. Ponce denunció la precariedad de los puentes vehiculares y peatonales, la inexistencia de veredas adecuadas y cortes recurrentes de agua potable, factores que sepultan el potencial turístico de las playas.
Los dirigentes locales mantendrán reuniones clave con las autoridades este viernes 22 de mayo y el próximo 6 de junio. Exigen soluciones estructurales que superen las promesas incumplidas, advirtiendo que los ciudadanos no pueden seguir subsidiando responsabilidades operativas que competen exclusivamente a la administración pública.
Por su parte, el alcalde de San Juan de la Costa, José Luis Muñoz, reconoció el incremento de incivilidades y delitos tras el fin del programa estival. La autoridad comunal atribuyó esta fragilidad a la disminución natural de la dotación policial durante los meses de temporada baja.
El edil aseguró que el municipio está gestionando una cartera de inversiones para recuperar progresivamente el alumbrado público. Además, anunció la ejecución de prontas mejoras urbanas en el paseo peatonal de la calle Simpson, la plaza de Bahía Mansa y la reparación integral de garitas de locomoción.
Pese a los oficios enviados a la Delegación Presidencial y los recientes anuncios de la alcaldía, los habitantes del litoral exigen mayor celeridad. La enorme brecha entre el abandono actual y las proyecciones municipales mantiene en vilo a una comunidad que lucha por recuperar su tranquilidad.
Fuente: Rocío Gambra / PL Prensa - Foto de Ralph Darabos en Unsplash
Carabineros de Chile confirmó un incremento delictual en la zona mediante el Sistema Táctico de Operación Policial. Las cifras oficiales revelan que los robos en lugares habitados y no habitados aumentaron, pasando de 10 casos en 2025 a 29 incidentes acumulados durante el presente año.
Asimismo, la categoría de otros robos con fuerza en las cosas registró un salto de 2 a 11 casos. Esta vulnerabilidad estructural preocupa profundamente a las comunidades residentes, quienes vinculan la criminalidad directamente con la oscuridad nocturna que impera en el sector turístico.
Patricio Ponce, vocero y tesorero de la junta de vecinos de Maicolpué, evidenció el completo abandono que sufren áreas como Pucatrihue, Bahía Mansa y Tril Tril. El dirigente subrayó que la nula visibilidad en las calles facilita la acción de delincuentes, operando con amplia impunidad.
Ante la urgencia inminente, la agrupación vecinal autogestionó la compra de 20 luminarias mediante una inversión comunitaria de 1.850.000 pesos. Estos focos fueron instalados estratégicamente para brindar seguridad a los transeúntes, ya que transitar durante las tardes de invierno se ha vuelto extremadamente peligroso.
El problema trasciende la iluminación y abarca una crisis generalizada de servicios básicos esenciales. Ponce denunció la precariedad de los puentes vehiculares y peatonales, la inexistencia de veredas adecuadas y cortes recurrentes de agua potable, factores que sepultan el potencial turístico de las playas.
Los dirigentes locales mantendrán reuniones clave con las autoridades este viernes 22 de mayo y el próximo 6 de junio. Exigen soluciones estructurales que superen las promesas incumplidas, advirtiendo que los ciudadanos no pueden seguir subsidiando responsabilidades operativas que competen exclusivamente a la administración pública.
Por su parte, el alcalde de San Juan de la Costa, José Luis Muñoz, reconoció el incremento de incivilidades y delitos tras el fin del programa estival. La autoridad comunal atribuyó esta fragilidad a la disminución natural de la dotación policial durante los meses de temporada baja.
El edil aseguró que el municipio está gestionando una cartera de inversiones para recuperar progresivamente el alumbrado público. Además, anunció la ejecución de prontas mejoras urbanas en el paseo peatonal de la calle Simpson, la plaza de Bahía Mansa y la reparación integral de garitas de locomoción.
Pese a los oficios enviados a la Delegación Presidencial y los recientes anuncios de la alcaldía, los habitantes del litoral exigen mayor celeridad. La enorme brecha entre el abandono actual y las proyecciones municipales mantiene en vilo a una comunidad que lucha por recuperar su tranquilidad.
Fuente: Rocío Gambra / PL Prensa - Foto de Ralph Darabos en Unsplash

