Inteligencia artificial en ganadería
La inteligencia artificial se presenta como una herramienta clave para revolucionar la toma de decisiones en las ganaderías lecheras, optimizando desde la nutrición hasta la salud animal, según explica un especialista en la materia.
El profesor y especialista en extensión de la Universidad de Wisconsin, Víctor Cabrera, destacó el amplio espacio de mejora que ofrece la inteligencia artificial para los productores actuales. Esta tecnología opens grandes oportunidades en áreas críticas como la salud, la selección de animales y la nutrición.
A través de modelos de lenguaje avanzados y sensores en tiempo real, es posible integrar datos dispersos para optimizar la eficiencia productiva. Estos dispositivos permiten monitorear variables como la rumia, la actividad y la temperatura de los animales de forma constante.
Respecto a la confiabilidad de los datos, Víctor Cabrera aclaró que los registros de producción son los más sólidos por ser automatizados. En contraste, los datos de salud requieren mayor verificación debido a su carácter subjetivo y variable en el tiempo.
Frente a la problemática del exceso de datos en las fincas, la misma tecnología ayuda a procesar la información cruda para hacerla digerible. En este escenario, la asesoría de un consultor externo resulta fundamental para acelerar el análisis y detectar oportunidades de mejora.
Finalmente, el experto enfatizó que la inteligencia artificial no resolverá los problemas por sí sola, requiriendo un propósito específico por parte del productor. La clave del éxito radica en estudiar la tecnología y definir conscientemente cómo se aplicará en cada finca.
Fuente: Rocío Gambra para PL Prensa
El profesor y especialista en extensión de la Universidad de Wisconsin, Víctor Cabrera, destacó el amplio espacio de mejora que ofrece la inteligencia artificial para los productores actuales. Esta tecnología opens grandes oportunidades en áreas críticas como la salud, la selección de animales y la nutrición.
A través de modelos de lenguaje avanzados y sensores en tiempo real, es posible integrar datos dispersos para optimizar la eficiencia productiva. Estos dispositivos permiten monitorear variables como la rumia, la actividad y la temperatura de los animales de forma constante.
Respecto a la confiabilidad de los datos, Víctor Cabrera aclaró que los registros de producción son los más sólidos por ser automatizados. En contraste, los datos de salud requieren mayor verificación debido a su carácter subjetivo y variable en el tiempo.
Frente a la problemática del exceso de datos en las fincas, la misma tecnología ayuda a procesar la información cruda para hacerla digerible. En este escenario, la asesoría de un consultor externo resulta fundamental para acelerar el análisis y detectar oportunidades de mejora.
Finalmente, el experto enfatizó que la inteligencia artificial no resolverá los problemas por sí sola, requiriendo un propósito específico por parte del productor. La clave del éxito radica en estudiar la tecnología y definir conscientemente cómo se aplicará en cada finca.
Fuente: Rocío Gambra para PL Prensa

