Jubilaciones en FF.AA. superarían en tres veces al sistema de AFP
La Fundación SOL publicó una actualización de su estudio “Pensiones por la fuerza”, donde analiza el sistema previsional de las Fuerzas Armadas, Carabineros, Gendarmería y la PDI, evidenciando profundas diferencias con el sector civil.
El informe concluye que la pensión de antigüedad promedio de DIPRECA es 3,4 veces mayor que la modalidad de vejez del sistema privado administrado por las AFP.
En el caso de CAPREDENA, la brecha previsional llega a 3 veces el promedio pagado por las Administradoras de Fondos de Pensiones y Compañías de Seguros.
A diciembre de 2025, el organismo de la Defensa Nacional pagó 103.409 beneficios, registrando un monto promedio de $1.305.579, según detalló la investigadora Venus Reyes.
Al segmentar por rangos del Cuadro Permanente, los Suboficiales Mayores percibieron $1.714.480, mientras que en el estamento de Oficiales los Coroneles promediaron $3.790.671 mensuales.
El mayor monto correspondió al grado de General del Aire, alcanzando un promedio de $5.386.003 para un grupo acotado de seis personas jubiladas.
Por su parte, DIPRECA registró un pago promedio de $1.425.523 en sus pensiones globales, elevando la cifra a $1.679.020 en el subsector de antigüedad.
El Estado chileno destinó un total de $3.093 millones de dólares en 2025 para financiar la previsión de 174.546 beneficiarios de las instituciones castrenses.
El coautor del reporte, Marco Kremerman, explicó que el gasto fiscal en el Pilar Solidario y PGU para civiles es sólo 2,6 veces superior a los fondos institucionales.
Esta proporción contrasta con el volumen de beneficiarios civiles cubiertos por el Estado, el cual supera 15,5 veces la matrícula total de las cajas militares.
El investigador Recaredo Gálvez precisó que los montos de retiro reajustados en términos reales crecieron un 37,8% en el organismo de defensa entre 2005 y 2025.
El documento recopila actas históricas de la Junta Militar de 1981, donde se decidió excluir a los cuerpos armados de la transición obligatoria a las AFP.
La publicación concluye que la permanencia en el modelo de reparto permite a los jubilados institucionales percibir ingresos significativamente mayores que los cotizantes del sistema regular.
Fuente: Fundación SOL
El informe concluye que la pensión de antigüedad promedio de DIPRECA es 3,4 veces mayor que la modalidad de vejez del sistema privado administrado por las AFP.
En el caso de CAPREDENA, la brecha previsional llega a 3 veces el promedio pagado por las Administradoras de Fondos de Pensiones y Compañías de Seguros.
A diciembre de 2025, el organismo de la Defensa Nacional pagó 103.409 beneficios, registrando un monto promedio de $1.305.579, según detalló la investigadora Venus Reyes.
Al segmentar por rangos del Cuadro Permanente, los Suboficiales Mayores percibieron $1.714.480, mientras que en el estamento de Oficiales los Coroneles promediaron $3.790.671 mensuales.
El mayor monto correspondió al grado de General del Aire, alcanzando un promedio de $5.386.003 para un grupo acotado de seis personas jubiladas.
Por su parte, DIPRECA registró un pago promedio de $1.425.523 en sus pensiones globales, elevando la cifra a $1.679.020 en el subsector de antigüedad.
El Estado chileno destinó un total de $3.093 millones de dólares en 2025 para financiar la previsión de 174.546 beneficiarios de las instituciones castrenses.
El coautor del reporte, Marco Kremerman, explicó que el gasto fiscal en el Pilar Solidario y PGU para civiles es sólo 2,6 veces superior a los fondos institucionales.
Esta proporción contrasta con el volumen de beneficiarios civiles cubiertos por el Estado, el cual supera 15,5 veces la matrícula total de las cajas militares.
El investigador Recaredo Gálvez precisó que los montos de retiro reajustados en términos reales crecieron un 37,8% en el organismo de defensa entre 2005 y 2025.
El documento recopila actas históricas de la Junta Militar de 1981, donde se decidió excluir a los cuerpos armados de la transición obligatoria a las AFP.
La publicación concluye que la permanencia en el modelo de reparto permite a los jubilados institucionales percibir ingresos significativamente mayores que los cotizantes del sistema regular.
Fuente: Fundación SOL

