Osorno: Colegio Antillanca eleva matrícula y resultados SIMCE con innovador modelo

El Colegio Antillanca ha consolidado un exitoso e innovador programa de educación emocional integrado directamente en su malla curricular obligatoria, logrando disminuir en más de un 90% las faltas graves y gravísimas dentro de su reglamento interno de convivencia escolar.

En una entrevista conducida por la Rocío Gambra para Paislobo Prensa, el director del establecimiento, Rodrigo Sepúlveda, detalló los fundamentos técnicos, la evolución de la matrícula y los positivos impactos comunitarios del proyecto.

La iniciativa comenzó a gestarse originalmente en el año 2021, impulsada por las constantes discusiones y críticas en torno al carácter opcional de la asignatura de religión dentro del sistema educacional en Chile, cuyas alternativas suelen ser difusas según el marco del Ministerio de Educación.

Frente a este escenario, el Consejo Escolar del plantel evaluó las necesidades internas y resolvió unánimemente implementar la educación emocional aprovechando las horas pedagógicas destinadas a los alumnos que deciden no cursar la asignatura de religión.

El programa se puso en marcha de manera oficial en el año 2022. A la fecha de la entrevista, la institución ya acumula un periodo continuo de 5 años de aplicación práctica, permitiendo medir de forma concreta la evolución de sus indicadores.

El diseño de este currículum especializado fue desarrollado de forma particular por el propio Rodrigo Sepúlveda, quien posee un magíster en currículum, dedicando un periodo de receso de verano para estructurar las unidades de aprendizaje técnico.

La planificación pedagógica se fundamentó metodológicamente en la articulación de dos marcos teóricos complementarios: la teoría de la inteligencia emocional de Daniel Goleman y el modelo de educación emocional de Rafael Vizquerra.

El proyecto toma como base la asignatura tradicional de orientación, la cual normativamente dispone de solo 1 hora semanal, o incluso de 0,5 horas (equivalente a 22,5 minutos) en el primer ciclo básico, lo que dificulta profundizar en contenidos de convivencia.

Al reestructurar los planes de estudio, aquellos estudiantes que no optan por religión acceden a un total de 3 horas pedagógicas semanales de orientación, permitiendo una inmersión profunda en la gestión y comprensión de las emociones en el aula.

De las tres horas asignadas en la malla, 1 hora se mantiene bajo los lineamientos tradicionales de orientación escolar, mientras que las otras 2 horas restantes se dedican íntegramente al desarrollo técnico del programa de educación emocional.

Antes de su ejecución formal, la propuesta curricular se sometió a una consulta comunitaria mediante encuestas aplicadas a la totalidad de los estudiantes, apoderados y funcionarios del establecimiento, alcanzando una amplísima mayoría de aprobación transversal.

El impacto normativo se refleja en la drástica caída de las sanciones severas. La dirección precisó que, de haber existido la ley de Aula Segura en los inicios, el volumen de expulsiones potenciales habría sido drásticamente superior a los casos actuales.

En el ámbito pedagógico, el recinto registra 3 años consecutivos de rendimientos académicos destacados, logrando posicionar sus indicadores de aprendizaje al mismo nivel de establecimientos particulares pagados de la comuna.

Un hito cuantitativo de este avance se evidenció el año pasado, cuando el curso de octavo básico del establecimiento alcanzó un puntaje histórico de 290 puntos en la prueba SIMCE de la asignatura de Historia.

El Colegio Antillanca se encuentra adscrito al régimen de financiamiento particular subvencionado y aplica una política estricta de no selección académica ni socioeconómica, gestionando sus vacantes de manera abierta mediante el sistema de admisión estatal.

La matrícula global del establecimiento ha experimentado un crecimiento sostenido a lo largo del quinquenio: comenzó con 149 estudiantes en 2022, ascendió a 220 alumnos el año pasado y se sitúa actualmente cerca de los 240 estudiantes.

El plantel distribuye su población escolar en un total de nueve cursos independientes, arrojando un promedio que oscila en los veintitantos alumnos por sala de clases, asegurando una atención personalizada al mantener cifras menores a treinta alumnos.

La planificación estratégica de la comunidad educativa contempla fijar un techo máximo definitivo de 250 estudiantes para resguardar los estándares de calidad pedagógica, la seguridad interna y el control directo de los procesos formativos.

Con el propósito de optimizar el abordaje de la salud mental y las desregulaciones en el aula, la institución incorporó el año pasado a un psicólogo especialista en convivencia escolar, sumándose al psicólogo preexistente del Programa de Integración Escolar (PIE).

El plan de gestión del establecimiento involucra de manera directa a los entornos familiares y las estructuras internas a través de diversos mecanismos de participación institucional y actividades comunitarias:

  • Talleres sistemáticos para padres: Instancias formativas orientadas formalmente al fortalecimiento de las habilidades parentales y cruzadas de forma transversal por los conceptos de la educación emocional.
  • Celebración de la Semana de la Familia: Eventos masivos realizados en el salón de actos del plantel, donde los apoderados evalúan directamente las bitácoras y trabajos reflexivos elaborados por sus hijos.
  • Citaciones y acompañamiento focalizado: Convocatorias personalizadas dirigidas a las familias de los estudiantes que manifiestan requerimientos conductuales o emocionales específicos y de mayor complejidad.
  • Campaña solidaria de emergencia: Cruzada comunitaria activa en favor de dos alumnos damnificados por el incendio habitacional de su hogar, habilitando el recinto de 11:00 a 14:00 horas para recolectar ayuda material.

La propuesta formativa global del Colegio Antillanca se rige bajo una estructura de sellos educativos declarados, los cuales son promovidos e internalizados de forma permanente por toda la comunidad escolar:

  • Medio ambiente y sustentabilidad: Eje programático a cargo de la profesora Natalia Monacir, quien representa activamente al colegio ante la Red Ambiental Ciudadana y ejerce como maestra de ceremonia en la Escuela Ambiental de Invierno junto al CREA.
  • Inclusión institucional: Directriz que orienta el tratamiento equitativo, el resguardo de la diversidad en las salas de clase y el apoyo especializado a las necesidades educativas especiales.
  • Interculturalidad social: Sello que promueve el reconocimiento identitario, el respeto mutuo y la integración armónica de las diversas realidades culturales presentes en la zona.

A raíz de la maduración del programa tras media década de experiencias positivas en convivencia, la dirección evalúa incorporar formalmente la educación emocional o la inteligencia emocional como el cuarto sello oficial de su proyecto educativo institucional.

El modelo técnico promulgado por el directivo sintetiza el aprendizaje en cuatro fases consecutivas indispensables para el desarrollo humano: valorar la totalidad de las emociones sin catalogarlas como negativas, reconocerlas con precisión, gestionarlas en niveles adecuados y afianzar habilidades socioemocionales críticas como la empatía y el respeto.

Fuente: Entrevista al director del Colegio Antillanca, Rodrigo Sepúlveda por Rocío Gambra

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