Los niños del Sename: La nueva moneda de cambio del Gobierno

Por: Dr. Franco Lotito C. – www.aurigaservicio.cl
Académico, Escritor e Investigador (UACh)



No hace falta ir a Italia y tomar al Vaticano como un ejemplo de la “ocultación de la verdad” en relación con los abusos a miles de niños y niñas, ya que en nuestro propio país tenemos una serie de escandalosos abusos de todo tipo –torturas, apremios físicos, abuso sexual, negación de prestaciones de salud, prostitución y comercio sexual, homicidios, suicidios, etc.– que se han producido en contra de miles de menores al interior del Servicio Nacional de Menores, aquella institución que, supuestamente, debe proteger, cuidar y educar a estos niños de extractos sociales pobres y altamente vulnerables, donde algunos de los funcionarios del SENAME se dedicaban –en conocimiento de las autoridades gubernamentales y de justicia– a enseñar y educar, pero a golpes, a través de abusos de variada naturaleza, por intermedio de malos tratos, golpizas, sin atención médica y psicológica especializada, negándoles la comida por varios días cómo fórmula de castigo, etc., todo ello, al interior de los recintos creados para su “protección”.

¿Lo peor del tema en comento? De acuerdo con una serie de declaraciones de personas relacionadas con las víctimas, los abusos de todo tipo estuvieron –con mucha antelación– en conocimiento de diversas autoridades de Gobierno de alto nivel –Carlos Domingo Maldonado e Isidro Solís, Ministros de Justicia de Michelle Bachelet; Estela Ortiz, Directora Ejecutiva del Consejo Nacional de la Infancia bajo Bachelet; Rolando Melo, Director del SENAME, Andrés Chadwick, Ministro del Interior, Patricia Pérez, Ministra de Justicia de Sebastián Piñera, entre muchas otras altas autoridades de Gobierno– pero se optó por silenciar los actos, ocultar los hechos, desvirtuar los testimonios de las víctimas, despedir y ponerles una mordaza a los autores de un lapidario informe como resultado de una acuciosa investigación encabezada por la jueza de Familia, Mónica Jeldres, para no “manchar la imagen” de las autoridades de gobierno, de los jueces y del Gobierno mismo de don Sebastián Piñera y doña Michelle Bachelet. La jueza Jeldres llama a estos miles de menores los “niños invisibilizados del Estado” y asegura que el Gobierno ni siquiera sabe cuántos son, lo que sí se sabe, es que son abusados de las formas más aberrantes que uno se pueda imaginar, a tal grado, que en menos de 10 años murieron nada menos que 1.313 menores a manos del Estado. Y aunque parezca irreal, esa es una parte menor de la cifra de niños que han sido maltratados, abusados, torturados, violentados, violados, donde algunos de ellos, han terminado siendo víctimas de claros homicidios como el de Lissette Villa Poblete de 11 años o de Jorge Ballesteros de 17 años.

¿No le parece conocida la historia? ¿El Vaticano, los Legionarios de Cristo, los abusos infantiles y el silencio? ¿El Sename, los abusos, la vulneración de los derechos de miles de niños, el Gobierno de Chile y la ocultación de la verdad? Parece que sí. Son los intereses políticos, los intereses religiosos y los intereses económicos que priman por sobre todas las cosas. Por sobre la verdad. Por sobre la justicia. Por sobre las personas. Aunque ello signifique, justamente, pisotear los derechos, la salud y la integridad física y mental de los niños y niñas bajo el “cuidado” del Estado. Se cuentan por cientos los menores que han quedado mentalmente trastornados y con graves secuelas psicológicas. Son miles de niños vulnerables que han sido –literalmente– secuestrados por el Estado. Especialmente cuando estos niños tienen padres o madres que son pobres, que no disponen de recursos y que, por desgracia, tienen escasa educación.

Y si hay mucho, pero mucho dinero de por medio para las instituciones “intermediarias” entre el Estado y el niño o niña que le ha sido quitado a los padres biológicos, entonces el asunto pinta de color hormiga. Frente a cifras que superan los $280.000.000.000 (doscientos ochenta mil millones de pesos) anuales da lo mismo que el gobierno sea de derecha, de izquierda o de centro: TODOS se inclinan ante el dinero.

El primer “Informe Especial” de Televisión Nacional emitido el día lunes 8 de diciembre de 2014, que tenía por título “Los niños del SENAME: castigados por ser pobres” reveló muchas de las prácticas indecentes y con características de mafiosas del SENAME, de los jueces y de los abogados de esta institución que llevan las causas de estos niños. El informe fue tan lapidario, que generó –en quienes vieron el programa– una mezcla de rabia, impotencia, frustración y vergüenza ajena acerca del comportamiento abusivo de estos “funcionarios”. Por otra parte, los casos de prostitución infantil al interior de la Institución, así como los abusos y el uso de drogas “puertas adentro” de los recintos del SENAME no se pudieron contabilizar por lo numerosas que eran. Las filtraciones a la prensa y la presión pública por los escándalos alcanzaron tales dimensiones que la Corte Suprema se vio obligada a revelar parte de los informes “secretos”.

Fue tan grande el escándalo, ya que había centros del SENAME de Arica, Antofagasta, Coquimbo, Maule, Quillota, Punta Arenas y varios otros más involucrados en esta sórdida mafia, que por primera vez en la historia de este país un magistrado de la Corte Suprema, el juez Héctor Carreño, estuvo a punto de ser expulsado del poder judicial, acusado de haberse negado a entregar las denuncias al Ministerio Público y a la Policía de Investigaciones. Sin embargo, a pesar de las graves acusaciones en contra por denegación de justicia y ocultación de información, el Gobierno prefirió blindar y proteger al juez Héctor Carreño, tal como, posteriormente, se hizo con la ex ministra de Justicia, Javiera Blanco, quien incluso fue premiada con un altísimo sueldo y nombrada como integrante de por vida del Consejo de Defensa del Estado para tapar su boca para siempre. ¿Conclusión? Los niños del SENAME como moneda de cambio por el silencio.

Una autoridad que cayó temporalmente en desgracia –por su alto grado de incompetencia y responsabilidad en los hechos denunciados– fue el director del SENAME, Rolando Melo, catalogado por el psiquiatra Rodrigo Paz como un “psicópata perverso, incompetente y mentiroso” a raíz de adulterar la muerte del joven Daniel Ballesteros de 17 años al interior del SENAME. Sin embargo, un par de años después premian a Rolando Melo Latorre con un excelente sueldo y el Fiscal Nacional Jorge Abbott lo nombra jefe del área de Responsabilidad Penal Adolescente de la Fiscalía Nacional a pesar de haber mentido, ocultado información y haberse comportado con un alto nivel de desidia, desinterés e incompetencia que le costó la vida a varios menores del SENAME. ¿Conclusión? Los niños del SENAME como moneda de cambio para que mantenga la boca callada

Pero eso no es todo. Se sabe que hubo colusión entre Héctor Carreño (del poder judicial), y Angélica Marín (directora de la Unidad de Protección de Derechos del SENAME), quienes trataron de ocultar y esconder los terribles sucesos “bajo la alfombra”, ya que podían salpicar, además de a ellos mismos, a muchas autoridades, Directores de Servicios, Ministros y políticos del gobierno, tanto bajo el gobierno de don Sebastián Piñera como así también bajo el gobierno de doña Michelle Bachelet. Pregunta: ¿es éste un comportamiento ético?

En un caso insólito de “transparencia” política, un grupo de parlamentarios DC presentó una demanda formal ante la Contraloría y los tribunales de Justicia con el fin de investigar al SENAME en lo que ellos calificaron como –cito textual– “una sumatoria de hechos escandalosos que reflejan un pacto de silencio para encubrir los abusos, en lugar de frenarlos y denunciarlos”. ¿Resultado de esta demanda? Negativo, nada de nada, cero absoluto.

Otra investigación llevada a cabo por el fiscal Juan Agustín Meléndez por abusos reiterados al interior del SENAME fue, una vez más, archivada, SIN RESULTADOS.

Lo único que se logró, fue poner un bozal a todos los involucrados en la investigación, con el fin de hacerlos callar y ocultar el informe de la Jueza Jeldres durante cuatro años, hasta que el programa Informe Especial de TVN, lo desenterrara y lo sacara a la luz nuevamente el día domingo 20 de agosto de 2017, mostrando, una vez más, todas las aberraciones que se han cometido en contra de menores en una institución del Estado, en nombre del Estado y con la venia del Estado.

¿Por qué razón señalo esto? Porque hay alrededor de 15.000 niños “institucionalizados” –¡nadie sabe, en realidad, la cifra exacta!– a nivel nacional y en manos del Estado, cuyos derechos siguen siendo vulnerados a vista y paciencia de las autoridades de gobierno, ya que los niños del SENAME han sido convertidos en la nueva moneda de cambio del Gobierno de Chile: si te quedas callado, te damos un alto puesto muy bien pagado, pero la condición es: CERRAR LA BOCA. De ahí, la conspiración del silencio que reina sobre la “picadora de carne infantil” que representa hoy en día el SENAME, como una institución maldita del Estado de Chile.

Nota final: toda persona interesada en este tema puede verificar cada uno de estos datos, nombres, fechas, etc., ya que toda la información está disponible en Internet.
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