Luego que desahuciaran a su hijo, iniciaron tratamiento con cannabis

En la ciudad de Santa Cruz, VI región de Chile, vive la familia de Tomás Arias, un niño de siete años que fue desahuciado en 2016 producto de un tumor cerebral. “Su médico nos dijo que nuestro hijo no pasaría de una noche” relata su madre.

Carolina López y Tomás Arias son los padres de Tomacito, su padre es carabinero y por tanto el niño se atiende en el Hospital de la institución en Santiago. Al primer mes de vida le diagnosticaron un Síndrome de Down leve, siendo operado de una cardiopatía con una positiva evolución. Al cumplir un año, otro diagnóstico médico marcó a la familia: una leucemia mieloide aguda.

Debido a este último diagnóstico, Tomás comienza sesiones de quimioterapia, descritas por su madre como intensas e invasivas. “Tomás en un mes quedó sin pelo, sin cejas. Las quimioterapias pueden ser muy crueles, pero era la única solución del momento” expresa Carolina. Eran tanto los medicamentos que se le administraban que el niño “no quería más remedios y había forcejeo de por medio para que se los tomara”, relata Carolina.

Es por esto que sus padres deciden buscar otras alternativas a la medicina tradicional, para seguir luchando por la vida de Tomás. “Nunca hemos bajado los brazos, siempre hemos buscado la forma de salir adelante” señala Carolina.

En julio de 2016 los médicos descubrieron en Tomás un tumor que abarcaba gran parte del cerebro del niño, generando pérdida de visión e inmovilidad en las piernas. Es por ello que Tomás es desahuciado y los médicos, explica Carolina, le mencionan que su hijo no pasaría de esa noche.

En este contexto aparece un familiar quien le habló a los padres de Fundación Daya y el cannabis medicinal como alternativa, pues él consumía resina para tratar sus dolores producto de una rotura de clavícula. “Él nos ofreció administrarle resina de cannabis a nuestro hijo como solución para que no sufriera más, ya que se retorcía en la cama por los dolores. Así comenzamos y Tomás evolucionó positivamente. Empezó a dormir y a descansar”, relata Carolina.

De esta forma los padres deciden comenzar a tratar a su hijo con medicina canábica, asistiendo por primera vez a Fundación Daya luego de que su hijo fuese desahuaciado. En la consulta hablan con su directora ejecutiva Ana María Gazmuri quien les explica en qué consiste la terapia en base a cannabis.

Convencida en que éste era el camino, Carolina asiste al Hospital de Carabineros para hacerle una resonancia magnética a su hijo, la cual tuvo buenos resultados: “El Doctor nos dijo que se le desinflamó el cerebro. Y ya estábamos suministrándole cannabis”, señala. Un caso que podría ir en la línea con las investigaciones de la Dra. Cristina Sánchez, quien expondrá sus hallazgos más recientes sobre los efectos anti tumorales de los cannabinoides en el III Seminario Internacional de Cannabis Medicinal de Santiago de Chile, que Fundación Daya realizará entre el 28 y 30 de septiembre próximo.

Los médicos del hospital, relata Carolina, pensaron que el cannabis sólo ayudaría con el tema del dolor, pero se sorprendieron porque “seguimos utilizando el tratamiento y nuevamente fue sometido a una resonancia magnética, dando como resultado una excelente noticia: la masa del tumor había desaparecido, quedando una leve lesión”, relata su madre. La junta médica, según Carolina, catalogó este caso “como un milagro”, pues ella cree que es difícil que puedan plantearse el uso medicinal del cannabis como posible causa de ello.

“Ver a nuestro hijo bien y tener estos resultados, hace que ya no nos importe nada. Si los médicos tienen su visión, está bien, pero también hay que abrirse a nuevas respuestas y ver que el cannabis le está haciendo bien a Tomás” expresa la madre. Actualmente Tomás consume resina de cannabis disuelta en macerado, pues en el último control en Fundación Daya, atendido por la Dra. Gisela Kuester, neuróloga, especialista en epilepsia y directora de investigaciones y asuntos clínicos de la fundación, quien prescribió disolver la resina en aceite de oliva, administrándole cinco gotitas a Tomás antes de acostarse.

Debido al trabajo que desempeña el padre en la institución policial, iniciar este camino para ellos fue “complicado”, pero con los buenos resultados obtenidos, Tomás y Carolina decidieron transparentar ante la institución el uso del cannabis en su hijo, recibiendo todo el apoyo. Además indica Carolina, el cannabis “es una planta medicinal y los tiempos están cambiando y las personas han evolucionado en su parecer”

Frente a quienes aún criminalizan el uso del cannabis medicinal o desconocen sus propiedades, la madre de Tomás expresa que “es una alternativa para salvar una vida, porque a veces una se posterga por el qué dirán o por el miedo, pero en realidad es un aporte. La cannabis es sanadora y en este caso a mi hijo le ha quitado el cáncer”. Tomás desde que consume cannabis medicinal “ha vuelto a ser él, está más hiperactivo y pelea con su hermano chico” resumió su madre. El niño aún está desahuciado en el Hospital de Carabineros y su madre considera que gracias al tratamiento con cannabis su hijo ha podido seguir viviendo.


Fuente:
Fundación Daya
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1 comentarios:

Gloria Trivinos dijo...

Que lindo amiguito ...nosé si me recuerdas pero que esperanza de vida nos enseñas, siempre a seguir adelante por lo que amamos !

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