Trata tu cuerpo como tratarías a alguien que amas - Entiende Tu Cuerpo Podcast 12

Hola, soy la psicóloga Magdalena Mohr. Trabajo en mi consulta particular haciendo psicoterapia enfocada a trabajar el autoestima en mujeres. Me apasiona acompañar a mujeres a descubrirse y a ser la mejor amiga de si mismas.


El capítulo de hoy lo llamaremos:

Trata tu cuerpo como tratarías a alguien que amas

Es el caso de Laura, una joven de 27 años que sufría de angustia, culpa, baja en su autoestima, y ansiedad que la llevaba a comer en exceso.

Laura llega a mi consulta sintiéndose triste. Se sienta en el borde del sillón con los hombros bajos y evitando la mirada, como si tuviera que disculparse por algo.

Parece incómoda con ella y con el mundo.

Hace dos años que ha estado sintiendo un malestar por baja en su autoestima y falta de energía. Ese malestar se ha convertido últimamente en angustia y ansiedad que se manifiesta en comer mucho. Sin límites.

También le molesta estar soltera. Se culpa por no tener trabajo y por estar con sobrepeso. Se ataca a si misma con pensamientos que la menoscaban. Perdió las ganas de juntarse con sus amigas. Siente vergüenza y siente que el resto la menosprecia. Ya no tiene donde refugiarse.
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Laura tiene bloqueado el acceso a su experiencia emocional. En algún momento de su historia hubo una experiencia que no fue reconocida ni apropiada. En este proceso surgen síntomas depresivos y ansiosos.

Antes de empezar a indagar en su historia, reflexiono con Laura acerca de la relación que ha establecido consigo misma y de la importancia de la autocompasión.

Autocompasión es aceptarse y quererse incondicionalmente.

Cualquier cambio que quisiese realizar debía partir desde ahí. Es tan hostil que escapa de ella misma. Le hago notar lo incómoda que está. Me dice que siente que no se permite estar cómoda porque se siente culpable. Aparece una vez más la culpa. Le hablo de la importancia de empezar a construir un lugar en su interior donde se sienta tranquila. Su calidez interior.

¿A qué me refiero con calidez interior?

Me refiero a un estado interno de comodidad para habitarse, para querer estar y conversar con ella misma. Es querer estar con ella misma, independiente del estado de ánimo y las circunstancias.

Hay lugares que evitamos y otros donde nos sentimos tan cómodos que nos queremos quedar.

A veces ese lugar no existe y hay que construirlo. Como le pasó a Laura. Le dije que debía adornar su interior, sacando creencias erradas e instalando compasión y cariño.

¿A qué me refiero?
- A reconciliarse y ser amiga de ella misma.
- A conocer lo que le gusta y molesta.
- A cultivarse, cuidarse.
- A tener la voluntad de verse y escucharse.

Sí, que no te sorprenda lo que escuchas ahora. Es lo que le dije y sugerí a Laura.

Eso solo se puede lograr con la tranquilidad que nos da la autoaceptación, la tranquilidad de que podrás tolerar lo que veas. Te guste o no. Que podrás sostener las emociones que afloren y asumirlas como propias.

Cuando hablo de un espacio de calidez interior hablo de TU casa, TU pieza, TU lugar íntimo. No es el living de una casa familiar. Ahora te habló a ti, como le hablé a Laura.

Es un lugar pensado y construido por ti, un lugar en el que quieres estar.

Un lugar donde te atreves a colgar un espejo, asumiendo el riesgo de verte. Donde enciendes luces acogedoras y mantas de lana (física y metafóricamente hablando). Se disfruta mucho, permitirse y lograr habitarse. Con lo que haya, bueno o malo. Se siente tranquilo, agradable, cómodo.

Es común pensar que si te sientes cómoda no lograrás tus metas, o que aún no te mereces la felicidad. Yo creo que es necesario partir aceptando, construyendo y habitando un lugar cálido y acogedor desde el cual empezar a trabajar.

Muchas veces la comodidad se evita porque no quieres estar contigo misma; para evitar las emociones que emergen al verte y porque nos aferramos a una idea rígida de quienes somos.

También se evita la comodidad porque puede parecer un estado de estancamiento, en que no mejorarás. Está tan arraigada la creencia de que mientras más nos critiquemos mejor funcionaremos…

La capacidad para cambiar, mejorar, lograr metas, requiere tolerar cierto malestar. Por lo que encontrar un lugar cálido y acogedor desde el cual te puedas desafiar es más efectivo que hostigarte continuamente.

¿Que es lo principal para generar calidez y querer estar contigo misma? Aceptarte. Validarte.

No digo que sea fácil ni simple. Es un camino y ejercicio diarios.

Es la férrea determinación de defenderte de tus propias acusaciones. Una y otra vez. De ver y aceptar lo bueno y lo malo como un conjunto de cualidades a la luz de tu propia historia.

Ayuda mucho dejar de evaluar como nos vemos en términos de "bueno" o "malo". En cambio, simplemente observarse, sin adjetivos. A veces te criticas tanto que ya no te quieres ni ver. Hasta la incomodidad de criticarte, soportas mejor que la molestia de contemplarte. El desafío de ponerte cómoda es un desafío a reconciliarte contigo. Hazlo. Ahora. Como lo hizo Laura.

¿Que pasa, entonces, si adornas el espacio en que vives? ¿Si enciendes una vela? Si ordenas para estar más cómoda. Compasión y cariño. Para estar tranquila. A eso me refiero con un espacio acogedor. Que se construye "de adentro para afuera" y te influencia "de afuera para adentro".

Piensa en una imagen que te de alegría y te haga sentir paz, por ejemplo, la imagen de tu mascota durmiendo sobre tu sillón. O lo que sientes cuando le haces cariño. O lo que sientes al tomar un té cuando tienes frío, o al leer un libro que te encanta. Para los que dibujamos, la figura de un lápiz significa mucho.

Hay frases e imágenes que nos conmueven, ¿Cual es la tuya? Piensa. Repítela en voz alta. Hacerse amiga de si misma significa también permitirse sentir en tu primera casa, tu cuerpo.

Volver a tu cuerpo que es tu casa. Reconciliarte con lo que incomoda, con lo que no te gusta. Aceptar y permitir sentirte. Estar presente. A veces cuando algo nos incomoda o molesta nos desconectamos del cuerpo. De esa manera nos alejamos de las emociones y de la capacidad de sentir.

Nuestro propio cuerpo deja de sentirse como hogar, y no parece acogernos.

Se puede recuperar tu hogar

Ante una incomodidad emocional o física. Hay que reconstruirlo. Hay un pregunta tan simple y obvia que parecemos olvidar; ¿Que me hace sentir bien? En todos los sentidos:

- Las personas con que te juntas, ¿Te hacen bien?
- La comida que comes
- Como adornas tu casa
- Tu rutina diaria
- Tus hobbys
- La música que escuchas
- Las cosas que te dices a ti misma

Trata tu cuerpo como tratarías a alguien que amas, es el único lugar que tienes para vivir. Háblate a ti misma con cuidado y delicadeza, como hablarías a alguien que amas, a alguien que le hace mal la hostilidad.

Esto es una invitación a atreverte a entrar a tu lugar privado, observarlo con apertura, atreverte a ver lo que no te gusta, identificar lo que te gusta y adornarlo de forma cariñosa. Construir un espacio que quieras habitar. Para poder después empezar a ponerte cómoda y a disfrutarte.

Esta reflexión la hice, ya que cualquier cambio hay que hacerlo con autoaceptación y cariño. Para que Laura se atreviese a verse a si misma primero tuvo que aceptarse.

Muchas gracias por acompañarme. Nos vemos en el próximo capítulo, en que trataremos la historia de Catalina, quien sufrió de ansiedad tras una ruptura amorosa.

Fuente de la información: magdalena.mohr@gmail.com