El silencio encubridor no es negligencia: Parte 2

Eduardo Javier Barahona Kompatzki
Por Eduardo Javier Barahona Kompatzki, Psicólogo, Magíster.

El lunes 05 de agosto 2019, publicaron mi primera carta. Como la historia no es escueta y siempre tiene variantes y recovecos, incluyo algunos otros elementos bajo lo ya escrito: encubrimiento institucional dentro de nuestra Iglesia, donde se ha instalado/naturalizado la cultura del abuso, el poder y el encubrimiento sistemático. ¿Por qué escribir sobre esto?

Desde el 14 de noviembre de 2013, Cristián Del Campo SJ, quien hasta el jueves 08 de agosto 2019 fuera Provincial de los Jesuitas en Chile tiene en sus manos mi carta de denuncia, no solo él, quienes fueran los directores de la Fundación San Mateo, en esos años también, así como el presidente de la Fundación y director de la Red Educacional Ignaciana, Sr. Guillermo Baranda. En ella les expongo los abusos de poder y consciencia a los cuales fui sometido por el despedido (no renunciado) José Reyes Santelices, respaldado y avalado, en todo momento, por Baranda Guillermo.

Nunca obtuve una respuesta coherente, en todo momento fui poco escuchado, tramitado como cualquier cosa. Ante tal, la desilusión apareció. Como en estos casos, en este colegio y Congregación en particular, el interés superior siempre es y fue el Institucional, no el de las personas, aquello, me desengañó. En 2014, llega como Rector (i) Gabriel Roblero Cum, actual Provincial de los Jesuitas en Chile, a quien le expongo mi caso, le adjunto mi carta y le expongo en detalle sobre las redes y cúpulas de poder al interior del Colegio y de la red educacional Ignaciana. El actual Provincial (típico de su personalidad así que luego no nos sorprendamos) no quiso enfrentar la situación, se encondió, ante tal envío al el aquel entonces abogado del colegio (desconozco si aun es el mismo) a tramitar y diluir la acción, quién me señala: “anda con cuidado…Osorno y esta región es chica”. Claro, mi caso tampoco lo supieron, fueron negligentes y sus redes de poder, influencias y otros volvieron a mostrar su potestad, no solo en el mundo Clerical, también en el mundo laico. Entendí con esto y con todo lo que como familia nos tocó vivir después, la influencia que los jesuitas alcanzaba en ámbitos recónditos de la vida social del país.

Como ya es sabido públicamente, sus influencias van más allá de sus organizaciones directamente conocidas, existe un ejército, cual Legión, de sus exalumnos en política, en empresariado, en medios de comunicación, en todos los ángulos de poder. Sus colegios, por tanto, además de educar – de muy buena manera – cumplen el rol de clubes o mutuales de socorro mutuo a los que nunca dejaran de pertenecer, alimentando una red extensa y extraña que se esparce por directorios, altas direcciones públicas y privadas, despachos, editores de prensa, entre muchos otros. ¿Así funciona el mundo?

El 01 de Agosto de 2019, en entrevista para un noticiero, Benito Baranda, señala: “(…) yo tuve una experiencia directa de una persona que me reporto eso (…) cuando esa persona me cuenta a mí, lo que hago inmediatamente es enfrentar al Padre Renato (…) luego otra persona me reportó algo similar (…) yo soy un poco impulsivo cuando me cuentan esto, lo encuentro brutal, porque inmediatamente me pongo en el lugar de la persona (…)”. En dicha entrevista, y con este texto, se evidencia una de las formas más aberrante del encubrimiento en el mundo laico, cuando, este mismo sujeto (quien se codeaba con las mismas cúpulas de poder de los SJ en Chile, incluso, siendo parte (al igual que José Reyes Santelices) de la comunidad CVX que más privilegios (ya escribiré sobre esto) cargos, poder, entre otros, ha tenido a nivel de educación y otros en el país) no fue capaz de denunciar ante los Provinciales Jesuitas en Chile lo ante él recepcionado, siquiera, a su hermano Guillermo, quien fuera Provincial.

Benito Baranda en 1991 fue nombrado Director Social del Hogar de Cristo, cargo que mantuvo hasta 2011. En esos años los Provinciales fueron: Guillermo Marshall (1990-1996), Juan Díaz (1996-2002), Guillermo Baranda, hermano de Benito (2002-2008) y, Eugenio Valenzuela (2008-2013). En 2017 fue designado coordinador de la visita del Papa Francisco, siendo el ex Provincial de los Jesuitas en Chile, Cristian Del Campo (2013-2019), mismo quien, en entrevista para un importante medio de circulación nacional señala a la pregunta: ¿No tenían procedimientos para abordar conductas abusivas por parte de miembros de la compañía? “No, (…) Si uno como jesuita recibe una información preocupante, como dice San Ignacio en las constituciones de la compañía de Jesús, hay que ir hablar con quién puede poner solución”. Cuándo la información recibida constituye un delito, ¿No es información preocupante? Ante tanto uso del concepto negligencia para los abusos del Sr Renato Poblete Barth, si esto es así, existen dos posibilidades:

1.- Son negligentes de sus propias negligencias. En esto, les exijo transparencia. Así también si algún derecho canónico o el debido proceso fue adulterado. Exijo, como todo el país, respuestas claras y específicas. Y si fueron perezas, ¿En qué consisten eso, que juzgan ustedes, jesuitas, como negligencia? En Osorno, lo de Juan Miguel Leturia, ¿También fue una desidia?, ¿Qué respuestas le dan (concretas, no con eufemismo) a la comunidad Osornina que ha confiado en ustedes? Aquellos/as del mundo laico, que silenciaron este delito, ¿Cuándo sacaran la voz?

2.- La imposibilidad de que ellos (al menos los Provinciales, incluyendo hoy al actual) no supieran.

Quedándome con esta última, ya que el aparataje cultural interno que los jesuitas tienen es rico y muy variable y valorable, pero, poco fecundo, no puedo sino pensar en que han sido desleales con el sufrimiento humano, donde, aquellos elementos altamente valorables que ustedes han priorizado es su institución/es y esto les ha llevado a generar un profundo descuido del bien más preciado, la persona humana. Sumo en esto a ese mundillo laico adicto al poder o ciego para no perder sus puestos, habiendo constatando-escuchado-vivenciado atrocidades han preferido guardar silencio.

Al concluir, si todo esto es mi negligencia finalizo con un punto, solicitándole al lector tener presente los años de cada Provincial en Chile indicados en párrafos anteriores.

El mismo medio, ahora en versión online, publica el lunes 05/08/2019 lo siguiente: “(…) En esos años (2005-2006), , el jesuita Renato Poblete Barth ya había influido en los medios de comunicación para que no saliera la información respecto de Fernando Karadima Fariña (…) era para silenciar a la opinión publica respecto de los abusos sexuales (…)”. ¿Eso tampoco lo supieron?

Desde mi lugar y con humildad, convoco a aquellos/as que han sido víctimas de abusos, a transparentar la verdad, esta llegara solo si la empujamos entre todos. Llega la hora de exigir un nunca más.

Juzgue usted.

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Servimaq
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El silencio encubridor no es negligencia
https://www.paislobo.cl/2019/08/el-silencio-encubridor-no-es-negligencia.html
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Fuente de la información: Eduardo Barahona - ejbk1977@gmail.com