Educación y cultura de innovación para impulsar empresas

Innovación
Por Alberto Castañeda, gerente general regional de Soluciones Orión.

Según el estudio de “Perfil de Madurez de Innovación en Empresas Latinoamericanas 2020 Innovation Scorecard”, realizado por la consultora nacional Transforme, y en el que se menciona a Chile como el segundo peor en innovación de empresas en América Latina, me parece justo ahondar en este tema y mencionar que esto significa que en Chile hay una gran oportunidad para crecer en este ámbito, pero también creo que esto será posible con más apoyo en innovación, tanto del sector privado como por parte del gobierno, sobretodo en tiempos donde tanto las empresas como las personas deben reinventarse.

Esta realidad digital en el país se puede dar por una mezcla de diferentes factores, como por ejemplo, la baja presión competitiva que existe ya que, a excepción de la banca o el retail, que han desarrollado una transformación digital, el resto de las industrias tiene un porcentaje poco relevante de su inversión implementado en una estrategia de transformación. Muchas de estas empresas, incluso, aún no sienten la real necesidad de innovar, generalmente debido a la carencia de una cultura de innovación en el país y los negocios.

Tenemos buenos investigadores, incentivos y grandes ideas, sin embargo falta un insumo fundamental: la voluntad para destinar los recursos que permitan mejorar nuestra posición de generar innovación.

Como país, hemos demostrado que tenemos el talento y las ganas, y eso se ha visto reflejado con muchos emprendimientos que, en un corto tiempo, han logrado ser casos de éxito en innovación a nivel mundial pero, lamentablemente, son pocos y aislados. Es por eso, que nos falta que se entreguen las facilidades que permitan que existan más innovaciones, y que estas sean el resultado de un proceso continuo, donde se incuben las ideas, se prototipen y se ajusten.

Hoy, no basta con el financiamiento que entrega Corfo, o con las iniciativas tipo StartUp-Chile, que son excelentes, pero no suficientes. Por nuestra parte, desde Orión ya asumimos que nuestro rol es aportar desde diferentes áreas a las Startups, y creemos que ese es el camino correcto para que estas se desarrollen de manera completa.



En Alemania, por ejemplo, se definió una estrategia país de industria 4.0, alineando a todos los actores del mercado frente a una nueva estrategia de competitividad país, lo que acelera los cuestionamientos de los modelos actuales y da impulso al cambio.

No hay duda de que, para que haya una transformación, hay que mejorar la forma en que se desarrolla la cultura de innovación, no solo en las empresas, sino en todas las etapas educativas, donde hay que impulsar las actividades de experiencia práctica, de colaboración, el uso de tecnologías y la diversidad de talentos con un solo fin: el desarrollo de pensamiento crítico y la resolución de problemas complejos para un nueva economía nacional.

Estoy seguro que es posible ascender en este ránking, pero solo se podrá hacer a partir de un cambio profundo en la forma de pensar (“mind-set”) de los líderes empresariales, políticos y académicos, donde los procesos de innovación se faciliten, se premien, se estructuren y se promuevan en todos los niveles posibles.


Comunicado de Prensa / Fuente: Ignacia Medina / WOW Factor