Siete tareas para recuperar el rol de las concejalas y concejales en Osorno

Dinelly Angulo Garcés
Por Dinelly Angulo Garcés, Candidata a concejala

Claramente debemos tener representantes en el Concejo Municipal que puedan hacer valer la voz de la ciudadanía en dicha mesa. Para eso son elegidos los ediles, no para decir que sí a todo lo que dice un alcalde.

El Concejo Municipal es un cuerpo que debe observar y fiscalizar los actos públicos y la gestión en sí de un municipio. Debemos ser los celadores de la probidad, más aún en el actual contexto, influenciado diametralmente por la pandemia del Coronavirus y por la exigencia de la ciudadanía de una nueva política, más humana y necesariamente más respetuosa con las funciones reales de los cargos de representación popular.


De lo contrario se cae en las promesas electorales de siempre, en la demagogia.

Los concejales no tenemos todas las potestades que quisiéramos. Podemos interceder, acercar y representar a la comunidad en temas de importancia, pero las determinaciones finales seguirán en manos de los entes ejecutivos que manejan programas, servicios y políticas públicas, en general.

Por eso la idea de recuperar el rol de las concejalas y concejales. Para nosotros y según la propia ley Orgánica de Municipalidades, la función principal es la de representar y sobre todo fiscalizar.

Ello implica un trabajo directo con las organizaciones sociales y el fortalecimiento de la participación ciudadana. Es allí donde se puede generar un trabajo conjunto que permita llevar a la mesa del Concejo Municipal demandas, problemas y anhelos de la comunidad, pero también para ejercer un real control social sobre aquellos que son “privilegiados” con un cargo de elección popular.

Por ello, proponemos 7 tareas para guiar nuestro trabajo en el Concejo Municipal De Osorno
  1. Democracia local: empujaremos procesos de consulta sobre temas urgentes de interés ciudadano (proyecto relleno sanitario, microbasurales, reciclaje, seguridad, pavimentación y otros)
  2. Diálogo directo e incidente para la actualización de un nuevo plano regulador: calidad de vida y protección de nuestro medio ambiente, ríos y entorno.
  3. Diálogo social y cultural para una gestión municipal integrada a la vida de los barrios, propiciando talentos y capacidades de niños, niñas, jóvenes, adultos mayores, mujeres jefas de hogar.
  4. Desarrollo y fortalecimiento de la organización vecinal, social y voluntariados.
  5. Debatiremos sobre el desarrollo económico local que queremos; centrado en lo humano y calidad de vida sustentable.
  6. Defenderemos derechos de la infancia y adolescencia, promoviendo espacios inclusivos: escuchando sus voces e incorporando sus aportes. 
  7. Diagnóstico participativo de las necesidades de los territorios en lo urbano y rural.

Comunicado de Prensa / Fuente: Prensa Dinelly Angulo