Sororidad para avanzar

Dinelly Ángulo
Por Dinelly Angulo , Educadora de párvulos Candidata a concejal por Osorno

Mi reconocimiento a todas nosotras por lo que cada día hacemos. Ser mujer sigue siendo complejo: nos siguen matando, nos siguen golpeando, nos siguen pagando menos, nos siguen invisibilizando.

Tras un nuevo y gran 8 de marzo, aquí estamos nosotras, enfrentando el trato desigual y avanzando en la reivindicación que hemos impulsado por años y que hoy es más visible que nunca.

Nuestra región y provincia presentan altos índices de violencia intrafamiliar, casos de abuso y ataques sexuales. No podemos seguir tapando el sol con el dedo y pretender que esto es sólo el problema de la mujer.


Para qué vamos a hablar de los feminicidios, que llegaron a 77 en el país en 2020 y que este año ya van en 12.

En el mundo, según datos de fuentes especializadas, un 35 por ciento de las mujeres han reconocido haber sufrido violencia durante su vida. De acuerdo a la encuesta de Violencia Contra la Mujer (Envif 2020), de cada 10 mujeres de nuestra región, tres han sido víctimas de ataques.

Los casos denunciados por violencia intrafamiliar en la región de Los Lagos se acercan a los seis mil por año y si bien se ha reconocido una baja en la tasa de denuncias, la causa no es precisamente el fin de la violencia. Probablemente sea el miedo, por lo que el llamado es a no dejar de denunciar.

Más dramático es lo que pasa con las mujeres en condición de calle. Si bien para nada son la mayoría entre las personas que viven en tal situación, las causas de por qué llegaron ahí sí se relacionan con el maltrato, pues un 30 por ciento reconoce haber sufrido tal realidad, incluso fue la principal motivación para dejar el hogar.

De acuerdo a datos entregados por el Ministerio de Desarrollo Social, de ellas entre las que superan la mayoría de edad, el 32,4% ha padecido violencia física, el 15,8% agresiones sexuales y el 31,5% violencia, maltrato o agresiones de parte de su pareja.

Respecto a los sueldos, el Instituto Nacional de Estadísticas da cuenta de una diferencia del 27 por ciento en los sueldos entre hombres y mujeres.

La presencia en la fuerza de trabajo también es menor en la mujer: sólo un 52 por ciento frente a un 73, por parte del hombre. De aquellas que no participan del mercado laboral, casi el cien por ciento lo hace para dedicarse a cuidar familiares o quehaceres domésticos.

El hombre también debe comenzar a trabajar en terminar con la violencia y el machismo, no sólo por ellos, sino también por sus hijos. Son los principales responsables.

Pero también debemos asegurar socialmente a la mujer, más aún en esta pandemia, donde han sido las jefas de hogar las que han debido solventar la crisis, hasta el desempleo y la misma violencia.

Seguimos demandando más derechos, hasta que el respeto y la igualdad se hagan costumbre.

 

Imagen tomada de https://lamenteesmaravillosa.com/sororidad-alianza-entre-las-mujeres/

Comunicado de Prensa / Fuente: Oficina Comunicaciones D. Angulo