Desarrollo rural inclusivo para enfrentar la post-pandemia

Por Prosperina Queupan Cheuquian, Concejala de San Juan de la Costa.

La pandemia nos ha golpeado duro, las cuarentenas no han tenido pertinencia cultural ni social y eso ha afectado fuertemente nuestra economía. Y no me refiero a las altas cifras de las grandes empresas, sino a la economía de las personas, familias, la economía de nuestras casas que duramente resisten los efectos del coronavirus y las malas políticas públicas.

Mirar hacia atrás nos tiene que servir para poder enfocar nuestro presente y construir el futuro, de manera en que los errores del ayer nos permitan reconstruir un San Juan de la Costa más justo, equitativo, pertinente para nuestras necesidades y que respete el ancestral territorio künko de cual nos nutrimos cada día.

Siendo nuestro territorio mayoritariamente rural (84,4% rural), se necesita la construcción de estratégicas y políticas públicas elaboradas de manera participativa, pero no tan solo consultivas, sino que vinculantes y resolutiva con las y los habitantes de nuestro territorio. Esta será la única forma de fortalecer las vocaciones productivas y cubrir las necesidades realmente sentidas de las personas. Sumado a eso, debemos tener en consideración que nuestra comuna cuenta con el % comunal más alto de personas mayores de 65 años (18,3%), esto nos debe dar una voz de alerta en considerar a nuestros adultos mayores en todas aquellas acciones y estrategias futuras.

La reactivación económica de la post-pandemia no será fácil, pero con la participación de todos y todas podemos impulsar un proceso en que la Artesanía, la Hortochacarería, la Ganadería menor, la pequeña actividad forestal y el turismo sean realmente el motor económico de nuestra comuna, potenciados a través de un municipio enfocado en el desarrollo económico local y no solo al asistencialismo de los últimos tiempos.

En San Juan de la Costa tenemos una ventaja que no hemos sabido aprovechar, y que se ha prestado para más confusiones que soluciones. Y me refiero a las fortalezas de nuestras redes. ¡Acá casi todos nos conocemos! Y eso tenemos que saber sacarle provecho para nuestro bien. Fortalecer la red comunitaria, identificar y reconocer cada nodo que forma parte de esta red o tejido social, los territorios y comunidades, organizaciones sociales, productivas y deportivas, Ong´s, iglesias y otras, en conjunto con el gobierno local se debe generar un espacio de conversación y recolección de los saberes de la gente que serán fundamentales para el encuentro de soluciones e ideas pertinentes a nuestro territorio y realidad. Es por esto que pensamos en diferentes orgánicas de participación, esperando descentralizar las decisiones y llegar a que sean quienes viven el territorio quienes sean los agentes y ejecutores de gobernanza.

Por otra parte, debemos potenciar organizaciones económicas territoriales de proximidad a través de una incubadora municipal de cooperativas territoriales que fortalezcan y potencien las vocaciones de nuestro territorio, respetándolo como solo nosotros sabemos hacer, promoviendo la economía asociativa entre vecinos y vecinas habitantes de nuestra comuna, esto en diversos rubros desde el trabajo con frutos silvestres hasta, artesanía etcétera. como trabajo de ganadería ya instalado en el territorio. Esto también va de la mano con generar, propiciar y apoyar espacios de comercialización permanente en diversas ferias dentro y fuera de la comuna, buscando tanto alianzas internas como con comunas vecinas en todas las estaciones del año.

Así mismo, fomentar la venta directa o secundaria del productor al consumidor es esencial para asegurar que el fruto de nuestro trabajo sea bien remunerado. Por ello es necesario promover el Sello Kunko, para que el mundo identifique y valorice nuestra producción tradicional. ¡Para que no la tengamos que vender a precio de huevo nunca más! Este deberá ser un programa que acompañe a los productores y productoras, recolectores y recolectoras, criadores y criadoras en el desarrollo de sus actividades, fomentando las cadenas cortas de valor y la conexión entre diversas áreas productivas de nuestra comuna para con la región, el país, y por qué no, internacionalmente. 

¡Cultivamos desde hace miles de años! Debemos potenciar nuestras artes y oficios para mejorar la condición de vida de nuestra gente, confiando en la gente y sus capacidades, y otorgando las herramientas como municipalidad para nuestro desarrollo.