La Ñuke Lafken ( la Madre Mar), ese Mar que tranquilo nos baña

Miguel Cheuqueman
Por Miguel Cheuqueman. Dirigente Mapuche. Territorio Kunko Puken, 2021. "Visiones interculturales para un nuevo Chile"


Así como la Cordillera de Los Andes nos franquea al oriente, al poniente tenemos el Mar, la Ñuke Lafken la madre Mar para los mapuche, una de las mayores riquezas de nuestro país, pero como muchas cosas en Chile se encuentra intencionalmente desordenado y mal legislado, a expensas de unas pocas familias y a empresas extrajeras; el despojo de la tierra, minerales y agua a los chilenos y primeras naciones Indígenas se fraguó y materializó en la dictadura militar 1973-1990, sin embargo, el despojo del mar fue un hecho reciente, a vista y paciencia de todos, se le pudo ver por internet y en directo por CNN y escuchado por la Radio Bio Bio. Un robo a todas luces, con todos los ingredientes que se podrían pedir: coimas , compra de votos de senadores y diputados, pareos, informes brujos, compra de dirigentes de la pesca artesanal como Zoila Bustamante de la CONAPACH e instituciones como la interracial ecologista Greenpeace, todo para que 7 familias se adueñen a perpetuidad de las pesquerías del mar de Chile y las empresas extranjeras tomen dominio del mar austral para la producción de salmones sin limitaciones.

En lo personal lo viví en primera persona, en las calles y puertos, en las manifestaciones, pero también en el congreso, siendo parte de un equipo técnico de La Identidad Lafkenche y de agrupaciones de pescadores en la defensa del mar. Esto marcó a fuego el triste destino de nuestro mar, que ya de nuestro no tiene nada. Una milla para la pesca artesanal, el resto para las siente familias más ricas de país, el sur para las salmoneras y las sobras para los chilenos a pie, para la pobla, la gallá, que solo comen merluza y salmón, los que se escapan de la balsas jaulas obviamente.

Sin duda que este es otro espacio donde hay que reordenar la soberanía territorial, alimentaria y el sentido común. Ejemplos de cómo se debe ocupar el mar y sus recursos hay muchos en todo el mundo, de partida como lo hacen los países desarrollados, esos con los que a Chile le gusta tanto compararse y que tan lejos está de igualar. Hay que definitivamente cambiar la legislación nacional en tema de mar y borde costero o maritorio, como queríamos llamarlo, ya que claramente Chile posee dos tipos diferentes de mar y la legislación tiene que dar cuenta de esas diferencias. El tema es como dialoga la pesca artesanal, los recolectores de orilla, las primeras naciones indígenas, los que trabajan del turismo, los portuarios, armadores e industriales, en fin, un desafío formidable que podría marcar el futuro de Chile.

Según Naciones Unidas el 90% de la población de peces está mermada, o sea, hay una sobre explotación a nivel mundial, y es importante recordar que los mares absorben más del 30% de dióxido de carbono que producen los humanos, más 3 mil millones de persona se alimentan y depende exclusivamente de los mares como fuente de proteínas, por lo que la valorización y cuidado del mar es un tema urgente a discutir en todo mundo. En chile toda la pesca de buena calidad se exporta o transforman en harina de pescado, las pesquerías de peces de poca profundidad como anchovetas y jurel disminuyó en más de un 70 % respecto a 1999 y los peces de profundidad como el congrio colorado y la merluza de tres colas se redujeron en más de un 80% en el mismo periodo de tiempo; otro aspecto preocupante es la contaminación por residuos domiciliarios, agroquímicos, pesticidas y por empresas salmoneras, que ya rompieron el equilibrio natural de los mares australes, gatillando la floración de algas como por ejemplo la marea roja. Es lamentable que nuestro país contribuya a la pérdida de una de las fuentes más ricas en recursos de todo nuestro planeta, sin embargo, es decisión nuestra ser parte de una solución y no quedarnos en los intentos sin dejar de parte del problema.

Como país no tenemos la cultura de comer pescados, mariscos y algas, el estado tampoco contribuye con incentivos y mucho menos con subsidiar su consumo en poblaciones empobrecidas urbanas y campesinas; el gobierno prefiere que los peces de la zona económica exclusiva se transformen en harina de pescado para la engorda de vacunos, Cerdos, Pollo y salmones, situación que afecta negativamente en la salud de la población donde se presenta un alto índice de obesidad adulta e infantil, sin considerar el sinnúmero de enfermedades asociadas a esta condición. Es interesante que se creen programas como “Elige vivir sano” y no se accione para que la población pueda tener acceso a los alimentos que le ayuden a llevar una vida saludable.

Creo que la nueva constitución debe garantizar que el mar regrese a manos de los pescadores artesanales, recolectores de orilla, primeras naciones indígenas, en resumen, a todos los chilenos, teniendo como fin principal la alimentación humana como política pública, la generación de fuentes de trabajo de buena calidad, la investigación científica, la conservación de especies en su entorno natural y el ocio.


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