Alerta sanitaria global por Peste Porcina Africana
En las últimas 72 horas, la seguridad sanitaria global ha entrado en fase de alerta tras la confirmación de nuevos focos de Peste Porcina Africana (PPA) en dos continentes. Mientras Corea del Sur enfrenta una peligrosa expansión del virus hacia el sur de la península, España intensifica sus protocolos de bioseguridad ante el aumento de casos en jabalíes, poniendo en tensión a la industria porcina internacional.
La situación epidemiológica en Asia ha escalado drásticamente este miércoles con la confirmación oficial por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Rurales de Corea del Sur sobre el cuarto caso de PPA en lo que va del año. Lo alarmante de este nuevo hallazgo radica en su ubicación: una granja en Yeonggwang, provincia de Jeolla del Sur, situada a 320 kilómetros al sur de Seúl. Este hecho marca un punto de inflexión negativo, pues evidencia un fallo en la contención geográfica previa que había mantenido al virus restringido a las zonas fronterizas del norte, obligando a las autoridades a decretar una orden de "standstill" o paralización total de movimientos porcinas durante 48 horas.
Bajo esta premisa de emergencia, las medidas de control biológico implican el sacrificio preventivo de 21.000 cerdos en la instalación afectada, una cifra que golpea directamente la capacidad productiva local. A lo anterior se suma la intensificación de las labores de desinfección en carreteras y la vigilancia extrema en granjas aledañas, ya que la dispersión del virus hacia el sur amenaza con alcanzar el corazón de la industria porcina surcoreana, un escenario que los expertos temían desde los brotes iniciales en Gangneung y Pocheon.
Simultáneamente, en el continente europeo, la presión viral no cede. El Departamento de Agricultura de la Generalitat de Cataluña ha notificado la detección de 21 nuevos casos positivos en jabalíes, elevando el total acumulado a 85 infectados desde el inicio del brote en noviembre de 2025. Si bien las granjas comerciales españolas mantienen su estatus libre de la enfermedad, la circulación viral en la fauna salvaje ha obligado a mantener una zona de alta peligrosidad con un radio de 6 kilómetros y el cierre estratégico de 54 pasos de fauna para mitigar la dispersión.
En este sentido, el impacto económico comienza a cuantificarse con severidad. Según estimaciones de Unió de Pagesos, las pérdidas acumuladas en el sector porcino español ya alcanzan los 154 millones de euros, derivadas principalmente del cierre de mercados de exportación extracomunitarios y los costos asociados a las medidas de control. El panorama global, monitoreado por la WOAH, sugiere un escenario de alta volatilidad en los mercados y precios, complicándose aún más con reportes de persistencia endémica en República Dominicana y nuevos focos activos en Sri Lanka.
Fuente: The Star, National Hog Farmer, Korea Times, PorciNews/3tres3
La situación epidemiológica en Asia ha escalado drásticamente este miércoles con la confirmación oficial por parte del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Asuntos Rurales de Corea del Sur sobre el cuarto caso de PPA en lo que va del año. Lo alarmante de este nuevo hallazgo radica en su ubicación: una granja en Yeonggwang, provincia de Jeolla del Sur, situada a 320 kilómetros al sur de Seúl. Este hecho marca un punto de inflexión negativo, pues evidencia un fallo en la contención geográfica previa que había mantenido al virus restringido a las zonas fronterizas del norte, obligando a las autoridades a decretar una orden de "standstill" o paralización total de movimientos porcinas durante 48 horas.
Bajo esta premisa de emergencia, las medidas de control biológico implican el sacrificio preventivo de 21.000 cerdos en la instalación afectada, una cifra que golpea directamente la capacidad productiva local. A lo anterior se suma la intensificación de las labores de desinfección en carreteras y la vigilancia extrema en granjas aledañas, ya que la dispersión del virus hacia el sur amenaza con alcanzar el corazón de la industria porcina surcoreana, un escenario que los expertos temían desde los brotes iniciales en Gangneung y Pocheon.
Simultáneamente, en el continente europeo, la presión viral no cede. El Departamento de Agricultura de la Generalitat de Cataluña ha notificado la detección de 21 nuevos casos positivos en jabalíes, elevando el total acumulado a 85 infectados desde el inicio del brote en noviembre de 2025. Si bien las granjas comerciales españolas mantienen su estatus libre de la enfermedad, la circulación viral en la fauna salvaje ha obligado a mantener una zona de alta peligrosidad con un radio de 6 kilómetros y el cierre estratégico de 54 pasos de fauna para mitigar la dispersión.
En este sentido, el impacto económico comienza a cuantificarse con severidad. Según estimaciones de Unió de Pagesos, las pérdidas acumuladas en el sector porcino español ya alcanzan los 154 millones de euros, derivadas principalmente del cierre de mercados de exportación extracomunitarios y los costos asociados a las medidas de control. El panorama global, monitoreado por la WOAH, sugiere un escenario de alta volatilidad en los mercados y precios, complicándose aún más con reportes de persistencia endémica en República Dominicana y nuevos focos activos en Sri Lanka.
Fuente: The Star, National Hog Farmer, Korea Times, PorciNews/3tres3







