Cronología del vergonzoso “thriller” policial de la Fiscalía y Carabineros

Muchos de quienes se han preguntado por años acerca de las razones por las cuales no avanzan las investigaciones de delitos de diversa índole en Chile, han encontrado este año que recién comienza la confirmación a sus peores temores.

Enero de 2018 sorprende a Chile frente a una situación inédita: mientras la fiscalía investiga a Carabineros por supuesta manipulación de pruebas en la Operación Huracán, la policía uniformada investigaba a los persecutores por aparentes filtraciones de información a la Coordinadora Arauco Malleco, CAM.

La cronología del derrumbe de la bullada Operación Huracán se inicia el día 14 de este mes, cuando se hizo pública la posible filtración desde la Agencia Nacional de Inteligencia, ANI y la Fiscalía a Héctor Llaitul, la cual es investigada por el Ministerio Público como un eventual delito de sabotaje informático al correo electrónico del fiscal del caso de los atentados incendiarios.

Obligada a salir a la prensa ante el grave emplazamiento, la ANI responde devolviendo la bomba a su origen: sus análisis, dicen, establecieron el ingreso al correo desde donde se habría detectado la filtración cuyo servidor se ubica en La Moneda.

Fiscalía, en tanto, reordena sus acciones frente a la "Operación Huracán" y así, el escenario de investigaciones cruzadas termina de configurarse el 25 de enero, cuando la Fiscalía de Temuco comunica su decisión de cerrar la investigación del caso por asociación ilícita contra Héctor Llaitul y otros, "al haberse aportado por parte de funcionarios de Carabineros de Chile información y antecedentes de cargo que presentan múltiples anomalías e irregularidades expuestas, condiciones que permiten hacer dudar fundadamente de su veracidad y autenticidad". Entre sus pruebas, la Fiscalía da a conocer que peritajes tanto de la PDI como externos establecían la existencia de archivos de texto no propios de WhatsApp y fechas no coincidentes que demostrarían, aparentemente, que las comunicaciones supuestamente interceptadas de la CAM habían sido manipuladas.

A partir de ese minuto, nueve funcionarios que trabajan en Inteligencia y Laboratorio de Carabineros, Labocar, pasaron a ser investigados por su posible participación en las hechos denunciados, ante lo cual La Fiscalía ordenó a la PDI allanar las instalaciones de Carabineros en Temuco, acción que fue obstruida por los uniformados, respaldados en su condición militar y la protección del trabajo de inteligencia... 12 horas después, sin embargo, permitió el ingreso.

¿En conclusión? La opinión pública está confundida mientras los órganos auxiliares de la Justicia se apuntan entre sí, como el mejor Thriller americano: Carabineros acusa a Fiscalía y la ANI de filtrar información a la CAM y la FIscalía denuncia a la policia uniformada por falsear las pruebas.

PL

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