Fomentemos un envejecimiento positivo

Por Scarlett Molt Heise

Nuestro país, es nuevamente sede para la realización del Foro APEC, oportunidad para proponer las prioridades que puedan guiar el trabajo del principal Foro económico del Asia Pacífico durante todo el año. En este sentido, en el marco de las actividades que están desarrollando en nuestra región, se ha abordado un tema prioritario, el envejecimiento positivo.

Estamos viviendo una realidad mundial sin precedentes. En nuestras economías las personas viven cada vez más años y es nuestro deber, que este tiempo sea un espacio para la participación y el goce. Para esto, es fundamental una buena salud, y en las personas mayores se encuentra estrechamente relacionada a la funcionalidad. Cuyo objetivo es ser lo más independiente posible en sus actividades de la vida diaria.

APEC ciudadano, es un esfuerzo por juntar los mundos de la academia, la sociedad civil y los foros económicos. Tenemos expertos de primer nivel mundial, convencidos que debemos realizar cambios para enfrentar esta etapa de la vida. Debemos velar por la salud funcional de nuestras personas mayores, como un indicador de bienestar y como una inversión desde el punto de vista económico: ya que manteniendo a nuestra población con un buen nivel de funcionalidad, permitirá vivir de manera plena, reduciendo importantes gastos al sistema de salud, tanto en atenciones a personas con dependencia, como a sus cuidadores.

Por otra parte, es importante generar estrategias para brindar una mejor atención de salud a esta población, considerando sus necesidades particulares y el nuevo contexto de salud que enfrentamos actualmente. Nuestros sistemas deben propiciar, no sólo, mantener la capacidad funcional de las personas, sino también deben generar respuestas que permitan lidiar con el aumento de las enfermedades crónicas, estrategias para enfrentar la multimorbilidad, especialmente en personas mayores y considerar tanto, el impacto sanitario, como el económico, de la carga de enfermedades en nuestras poblaciones.

Junto con trabajar en la calidad de vida, también debemos detenernos a mirar los cuidados de largo plazo, preocupándonos no sólo de quienes reciben los cuidados, sino también de quienes los brindan al interior de las familias. La situación de los cuidados es un tema fundamental a enfrentar en los próximos años. Estamos llamados a generar nuevas políticas que permitan brindar apoyo a las personas que requieren cuidados y a sus familias, a fin de evitar el círculo vicioso que pueden generar los cuidados informales: familias que disminuyen sus ingresos y empeoran sus condiciones de salud, lo que redunda en adultos mayores dependientes con cuidados inadecuados y mayor carga sobre los cuidadores.

Estos cambios requieren la construcción de un modelo sociosanitario, que brinde un cuidado integral e integrado entre distintos sectores, bajo el alero de la Política de Envejecimiento Positivo, liderada por la Primera Dama Cecilia Morel, en el Programa “Adulto Mejor”. Debemos trabajar con todos los sectores, la empresa pública, la privada, las organizaciones sin fines de lucros, asociaciones de personas mayores, la academia y organizaciones internacionales.

Finalmente, proponemos cambiar la visión que hoy tiene la sociedad respecto de las personas mayores. Reconociendo su experiencia como base en el desarrollo de las nuevas generaciones y entendiendo que las personas mayores también constituyen un grupo cada vez más atractivo desde la perspectiva de la economía.

Fuente de la información: Catherine Andía - Oficina SEREMI de Salud Osorno