Un Gobierno, dos coaliciones, un camino

Un Gobierno, dos coaliciones, un camino
Por Pablo Benavides

Intenso, quizás sea la palabra que pueda calzar en el estado de las cosas tras el aterrizaje forzoso del Gobierno de Boric a la Moneda.

Problemático ha sido para el Ejecutivo "dejar a todos los monos contentos", y sí, justamente ese el problema de haber juntado agua con aceite. Dos coaliciones, una quizás responsable en gran parte de las condiciones materiales, sociales y económicas que desencadenaron los hechos del 18 de octubre del 2019 y otra llena de energía, pero que no ha sabido plasmar esa fuerza en el desarrollo del ejercicio del poder, en lo qué podríamos denominar un Gobierno de transición, tanto por estar viviendo en el Chile pos estallido y por el proceso constituyente que está en marcha.

La situación ha sido compleja, desde una pésima instalación de Gobierno, con nombramientos cuestionados en todo el país, renuncias incluso antes de ser designados ciertos, otros que no duraron una semana y otros con cierta preocupación que salgan antecedentes a la luz pública. Pero eso no es todo, Boric prometió en su campaña, mayor autonomía a las regiones con todo lo que eso implica, se esperó que al menos en una primera etapa los nombres fueran de consenso y/o al menos se respetarán los ya famosos cuoteos. Es así de nombramientos sacados del sombrero, negociados en Santiago y en algunos casos sin siquiera consultar a las mismas bases partidarias regionales de dónde provienen. Pero, el pecar de ingenuo no existe en política, si existe la falta de diseño político, una falta de agenda, y quizás ciertas negligencias en prestar mucho el oído a ciertos seres despreciados por la ciudadanía en general, los cuáles buscan pleitesía con el objetivo de posicionar sus nombres, no ha disposición del Gobierno, si no, a sus propios fines. Situación qué ha desencadenado una especie de guerra civil por los cupos en las designaciones de cargos.

Hechos que irradian la falta de una dirección política son variados y hasta la fecha quizás demasiados, qué van desde abrir muchos frentes políticos al mismo tiempo y fallar en todos, hasta un proyecto de ley de 5to retiro improvisado o un plan económico qué no cumplió expectativas. Asuntos que han tenido costos tremendos en la popularidad del Presidente y su equipo, en especial Mario Marcel su Ministro de Hacienda. La importancia de la popularidad es crucial en los tiempos de crisis política y económica que vive el país, hacer un mal diagnóstico de la situación actual, conlleva a cometer errores no forzados o cómo otros les dicen "autogoles".

Es poco probable dejar a todos los monos contentos, un asset importante es la popularidad, el puntear encuestas y mostrar claridad en el posicionamiento público. El presidente ha demostrado ser un admirador de Pedro Aguirre Cerda, el cuál tenía por lema "Gobernar es educar", parafraseando al ex presidente hoy podríamos decir que "Comunicar es Gobernar". Esto en medio de la era de la información y el uso, abuso de redes sociales. En la misma línea el exceso de "señales" y pocas iniciativas concretas, también generan vacíos en la opinión pública que otros sectores aprovechan.

Muchos y muchas pro Gobierno, señalamos, estás probables cuestiones antes de qué asumiera Boric, sin embargo, se privilegió escuchar a las voces más complacientes que aquellas qué ponían en advertencia el estado de las cosas actuales. Sí, es un poco más de un mes, pero la ciudadanía despertó un 18 de Octubre del 2019, situación amainada por la pandemia y el proceso constituyente, pero qué va tomando forma en la inflación y la grave crisis económica que viven las clases medias y bajas del país.

Es hora de definir una ruta acción, un paso a la vez, cómo dice Boric "vamos lento, pero vamos lejos". El cumpleaños de los monos no puede seguir. Pastelero a sus pasteles y uniformidad en qué coalición tiene prioridad por sobre otra.

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