Tres meses, mirados desde el sur…
Por Rodrigo Díaz González, Seremi de Gobierno Región de Los Lagos.
Quien vive en Los Lagos sabe que el invierno no se discute en abstracto. En estos meses se congeló el precio de la parafina para el invierno y se mantuvo el cupón de gas para el 80% de los hogares más vulnerables. En una región donde calefaccionar la casa es un gasto serio y no un detalle, eso se siente. A los pescadores artesanales, tan nuestros en Chiloé y en toda la costa, les llegó un bono de cien mil pesos, y los primeros pagos ya están hechos. No es la solución a todo. Es una mano en el momento en que más aprieta.
Sería deshonesto pintar estos tres meses como un camino fácil. No lo fueron. Ordenar las cuentas públicas obliga a decir que no a cosas que gustan y a revisar gastos que durante años nadie quiso mirar. La auditoría al Estado no se hizo para el aplauso. Se hizo porque las platas son de todos y merecen cuidarse.
Mientras se ordenaba la casa, también se abrió la puerta a invertir. Hay cerca de noventa mil millones de dólares en proyectos esperando evaluación, más del doble de lo que se aprobó en todo el año pasado. Para el sur esa cifra no es lejana: es la posibilidad de obra, de empleo formal, de jóvenes que no tengan que irse a buscar pega a otra parte.
En seguridad, el cambio de tono fue claro desde el primer día. Miles de personas detenidas en operativos, expulsiones que casi se duplicaron respecto de hace cuatro años, una caída fuerte en los ingresos irregulares por la frontera. Detrás de cada número hay un barrio que respira un poco más tranquilo. Y acá, donde se aprobó la ley de Escuelas Protegidas, sabemos que la seguridad también se juega en la puerta del colegio.
Tres meses no alcanzan para resolver lo que se dejó crecer durante años. Pero sí alcanzan para marcar un rumbo. Y ese rumbo, visto desde Los Lagos, es fácil de explicar: cuidar el bolsillo de la gente en invierno, traer trabajo al territorio y devolverle a las familias la tranquilidad de salir a la calle. En eso seguiremos, con los pies en el barro y sin prometer más de lo que se puede cumplir.
Fuente información: yohanna.wollermann@msgg.gob.cl
Quien vive en Los Lagos sabe que el invierno no se discute en abstracto. En estos meses se congeló el precio de la parafina para el invierno y se mantuvo el cupón de gas para el 80% de los hogares más vulnerables. En una región donde calefaccionar la casa es un gasto serio y no un detalle, eso se siente. A los pescadores artesanales, tan nuestros en Chiloé y en toda la costa, les llegó un bono de cien mil pesos, y los primeros pagos ya están hechos. No es la solución a todo. Es una mano en el momento en que más aprieta.
Sería deshonesto pintar estos tres meses como un camino fácil. No lo fueron. Ordenar las cuentas públicas obliga a decir que no a cosas que gustan y a revisar gastos que durante años nadie quiso mirar. La auditoría al Estado no se hizo para el aplauso. Se hizo porque las platas son de todos y merecen cuidarse.
Mientras se ordenaba la casa, también se abrió la puerta a invertir. Hay cerca de noventa mil millones de dólares en proyectos esperando evaluación, más del doble de lo que se aprobó en todo el año pasado. Para el sur esa cifra no es lejana: es la posibilidad de obra, de empleo formal, de jóvenes que no tengan que irse a buscar pega a otra parte.
En seguridad, el cambio de tono fue claro desde el primer día. Miles de personas detenidas en operativos, expulsiones que casi se duplicaron respecto de hace cuatro años, una caída fuerte en los ingresos irregulares por la frontera. Detrás de cada número hay un barrio que respira un poco más tranquilo. Y acá, donde se aprobó la ley de Escuelas Protegidas, sabemos que la seguridad también se juega en la puerta del colegio.
Tres meses no alcanzan para resolver lo que se dejó crecer durante años. Pero sí alcanzan para marcar un rumbo. Y ese rumbo, visto desde Los Lagos, es fácil de explicar: cuidar el bolsillo de la gente en invierno, traer trabajo al territorio y devolverle a las familias la tranquilidad de salir a la calle. En eso seguiremos, con los pies en el barro y sin prometer más de lo que se puede cumplir.
Fuente información: yohanna.wollermann@msgg.gob.cl

