Día mundial para la prevención del suicidio: el rol de la comunidad

Marcela Villagrán
Por Marcela Villagrán, psicóloga y encargada de Salud Mental del Servicio de Salud Osorno.

El suicidio no es un trastorno de salud mental, pero sí es un importante problema de salud pública. Nuestro país ha tenido una fluctuación en sus tasas de mortalidad por esta causa, que nos posicionaron como uno de los países en donde más aumentó en ciertos grupos etarios. Si bien en la actualidad esos datos estadísticos han ido descendiendo y se ubican en un número similar a décadas pasadas, es importante detenerse a analizar lo que se ha estudiado y el rol de la comunidad al respecto.

Las investigaciones realizadas sobre las tasas de suicidio y el impacto de las pandemias en las personas, nos encienden luces de alerta. Esos resultados nos dicen que si bien no es posible asociar directamente al virus con ese riesgo, sí lo es asociar las consecuencias psicosociales que lo acompañan. El aislamiento social, la ansiedad, la angustia, el desempleo, la pérdida de redes de apoyo, entre otros factores, puede asociarse a una eventual alza en las tasas en los países. Estudios indican que alzas en los índices de desempleo, por ejemplo, se asocian con alzas en las tasas de suicidio. Es decir, nos encontramos en un escenario en donde la prevención se convierte en primordial.

La prevención de la conducta suicida que podemos hacer los equipos de salud es importantísima, pero muchas veces insuficiente y/o tardía. El papel fundamental lo cumplimos todos, juntos, desde el rol que tenemos al interior de una comunidad, sobre todo como parte de una familia, de un vecindario. Por ello, los esfuerzos deben estar puestos en sensibilizar a todos los que, teniendo múltiples recursos personales, no creen en la importancia de sus acciones para prevenir más muertes por esta causa.


El rol educativo, entonces, comienza derribando algunos mitos: quienes hablan de suicidio pueden estar pidiendo ayuda, la mayoría de los suicidios han sido precedidos por signos de advertencia previa, las personas que se quitan la vida suelen ser ambivalentes acerca de la vida y la muerte. Y es que el suicidio no es un trastorno mental, sino que deja entrever una profunda desesperanza.

Es la comunidad la que puede hacer la diferencia cuando hablamos de prevención de suicidio. Cuando todos los recursos comunitarios se vuelcan en beneficio de quienes lo necesitan, la posibilidad de ver alternativas a las dificultades se multiplica, porque ya no se está solo.

Por eso, cada uno de nosotros puede contribuir a no estigmatizar el suicidio y con ello, promover la conducta de buscar ayuda. Si conoce a alguna persona que pueda estar pensando en el suicidio o dé ciertas señales, escúchela, conténgala y anímela a pedir apoyo.

En nuestro país se han abierto muchos canales de ayuda a los cuales acudir, como -por ejemplo- Salud Responde (600-360-7777) que con psicólogos disponibles entre las 8:00 y 00:00 horas, acogerán su llamada, o la plataforma Saludablemente (https://www.gob.cl/saludablemente/ ), donde se abren otros canales de ayuda, entre otros.

*El Día mundial para la prevención del suicidio se conmemora cada 10 de septiembre.


Comunicado de Prensa / Fuente: Comunicaciones Servicio Salud de Osorno