Qué memoria comprar para un notebook según su uso

La vida cotidiana nos ve atravesados por el uso de la tecnología. La mayoría de las actividades que realizamos todos los días suponen conectarnos a una página o aplicación de internet.

Ya sea para trabajar o por cuestiones académicas o de dispersión, todos necesitamos contar con un notebook que incluya los componentes necesarios para realizar de forma óptima nuestras tareas.

La gran interrogante gira en torno a cuánta memoria RAM debe tener nuestra computadora para tener un buen rendimiento. La respuesta a esto depende de dos cosas: el uso que le daremos y qué tan bien sincronizada está la memoria con el resto de los componentes del laptop.

Si estamos hablando de un uso domiciliario para actividades cotidianas de bajo consumo de recursos, con un notebook de 8 GB de RAM deberíamos tener más que suficiente. Sin embargo este tamaño de memoria debe ir acompañado de un procesador adecuado y un disco de almacenamiento interno que permitan ejecutar aplicaciones de forma rápida y eficiente.

Para este tipo de laptops que no requieren prestaciones especiales, podemos optar por un procesador intermedio como un Intel Core i5 o su análogo en la marca AMD, el Ryzen 5. Estos dos tipos de procesadores suelen ofrecer una buena performance en conjunto con memorias de 8 GB para tareas de mediana complejidad.

Con respecto al disco de almacenamiento interno, es mejor si logramos acceder a un disco en estado sólido o SSD, ya que son más rápidos que los viejos discos mecánicos. El valor recomendado de almacenamiento interno no debe ser menor a 256 GB, debido que de esto dependerá la óptima ejecución de las aplicaciones que instalemos en nuestro notebook.

Distinto es el caso si se trata de un notebook que consumirá mayores recursos debido a las prestaciones que debe ofrecer. Si nos dedicamos a los videojuegos en nuestro computador probablemente necesitemos contar con componentes un poco más versátiles.

Para este caso estaríamos hablando de un PC gamer de 16 GB de RAM, con un procesador de la gama Core i7 de Intel o Ryzen 7 de AMD, con un disco en estado sólido no menor a 256GB y, para este tipo de actividades, debemos pensar en obtener una placa de video dedicada.

La realidad es que con la calidad de imagen con la que están saliendo al mercado los juegos, es necesario contar con componentes que no signifiquen un perjuicio a esa calidad en la reproducción. Debemos tratar de mantener la cadena de señal intacta para poder disfrutar al máximo todas las cualidades inmersivas que tiene para ofrecernos el gaming de hoy.

Algunos consejos sobre cuidados de componentes

Que nuestra inversión dure la mayor cantidad de tiempo posible dependerá de cuánto cuidemos de ella. Es necesario que hagamos mantenimiento periódico a nuestro laptop para no dañar sus componentes.

Suele suceder que, en virtud de agregar memoria RAM a nuestro notebook, nos comenten que es fácil cambiarlas y que podemos adquirir nuestras memorias por internet y realizar el cambio nosotros mismos.

No debemos cometer el error de abrir nuestro notebook si no sabemos exactamente qué estamos haciendo o si no contamos con el asesoramiento de un profesional.

Lo que no suelen contarnos es que existen un montón de cuestiones de compatibilidad de las memorias RAM respecto al resto de los componentes de nuestro notebook. Un error de principiante es comprar un par de memorias de mayor almacenamiento, colocarlas y descubrir que el laptop no las detecta.

La explicación a este problema tan conocido es porque no se tienen en cuenta las compatibilidades de los tipos de memorias RAM que existen en el mercado con el resto de los componentes de nuestro notebook.

Siempre es recomendable acudir a servicios técnicos oficiales donde nos brinden garantía por los trabajos realizados.

Con toda esta información tenemos un panorama general de la cantidad de GB que nos conviene tener de almacenamiento RAM dependiendo el uso que le daremos a nuestro PC.

Lo más importante en el proceso de compra de un nuevo computador es investigar el mercado, informarnos sobre los equipos existentes, tener en claro nuestras necesidades y, en caso de tener dudas, conseguir asesoramiento especializado para evitar realizar una mala inversión.

Fuente: Agencia MI 

Clínica Alemana Osorno