El cepillo eléctrico sobre el manual

El cepillo de dientes eléctrico es una de las herramientas más útiles que puedes adquirir para cuidar de tu salud, pero aún así, te haces la pregunta de si realmente te conviene más que el manual. La verdad es que en la mayoría de los casos, cuando no tienes una situación particular con tus dientes, sí merece la pena.

El cepillo eléctrico sobre el manual

Es cierto que con ambos tipos alcanzas un cepillado eficaz si se utilizan de forma adecuada y se siguen algunas indicaciones básicas. También hay una cantidad casi infinita de modelos de ambos tipos, y probablemente, sea algo complicado escoger uno verdaderamente apropiado entre tantas alternativas.

Aunque, sí puedes tener la certeza de que ciertos cepillos, como el cepillo eléctrico VITIS, reducen más la placa bacteriana en la boca, que es la causa de que aparezcan las caries y las enfermedades en las encías. Esto lo defiende el doctor Juan Carlos Llodra Calvo, secretario del Consejo General de Dentistas en España.

Por otro lado, el doctor afirma que el cepillo eléctrico es menos agresivo que uno tradicional, por lo que la abrasión del diente es inferior a la que ocurre con un cepillo tradicional. Ocurre porque los eléctricos tienen detectores de presión que orientan al usuario para que haya un mejor uso del mismo, y así tienden menos a erosionar el esmalte dental, la capa superior de los dientes. Las personas con cepillos eléctricos tienden a cuidar más de su salud dental

Una de las consecuencias positivas de los cepillos eléctricos que destaca el doctor Llodra Calvo es que las personas que los usan dedican aproximadamente un 30% más de tiempo en cepillarse los dientes. La explicación que ha dado es que probablemente las personas se cansen menos utilizando un aparato eléctrico, además de que suelen estar más interesadas por su higiene bucal.

El cabezal giratorio hace que el usuario se pueda enfocar en llevar a cabo una buena limpieza en lugar de fijarse en detalles pequeños como la presión y repetir varias veces la misma zona. Estos detalles no son menos importantes, pero sí se pueden descuidar un poco con un cepillo eléctrico.

Además, muchos de los modelos eléctricos tienen una alarma que suena a los dos minutos de cepillado, el tiempo que recomiendan los odontólogos y las organizaciones de salud. Por ello, los usuarios tienden a cumplir este tiempo mínimo para dedicarle al cepillado de sus dientes.

Como consecuencia de este mayor tiempo, la placa bacteriana se elimina de manera más fácil y efectiva con un instrumento eléctrico, aunque esto no hace alusión a todos ni implica que no se pueda tener una buena limpieza dental con un cepillo manual. Sin embargo, sí son la mejor opción para los estándares odontológicos, a pesar de que sean más costosos.

Los mejores cepillos son los que tienen un mecanismo que hace rotar el cabezal y lo adapta según los ángulos requeridos para llegar a todas las zonas de la boca, en especial, la que está entre los dientes y las encías. Esta área es la más importante de limpiar bien, ya que es aquí donde comienza a aparecer la placa bacteriana.

Recomendaciones generales según la OMS

Lo primero es cepillarse los dientes al menos dos veces al día y durante al menos dos minutos. Lo ideal sería hacerlo después de cada comida y hasta que hayas recorrido cuidadosamente tu boca con el cepillo. El cepillado debes hacerlo con una pasta dental con flúor porque ayuda a evitar las caries.

Los cepillos manuales deben cambiarse cada dos meses porque las cerdas son suaves y se deforman hasta tal punto que lastiman los dientes, además de que se acumulan bacterias dañinas para la boca. En el caso de los eléctricos, debes cambiar el cabezal y puede variar según cada fabricante.

Tampoco hay una técnica específica de cepillado que se haya demostrado que sea más efectiva que las otras. Lo que importa es recorrer y llegar a todas las partes de todos los dientes, y hacerlo siempre con un orden específico para no olvidar ninguna. Al final, hay que cepillar la lengua, y sobre todo por las noches, porque es cuándo se acumulan las bacterias.

Fuente de la información: Valentino GV