Protección a los humedales en Osorno: Una agenda ciudadana esencial

Humedales de Osorno
Por Pedro Glatz, Master en Ecología Humana, Universidad de Lund, Militante Revolución Democrática y Alfredo Soto, Militante Revolución Democrática.

Durante los últimos meses los humedales han tomado especial relevancia tanto en el debate público, como especialmente en la activación de organizaciones ciudadanas y movimientos sociales locales. 

Esta discusión ha sido incentivada por la creciente concientización y movilización en torno a la crisis climática y ecológica, permitiendo que estos ecosistemas sean vistos por las poblaciones urbanas y rurales como verdaderos oasis de naturaleza en medio del paisaje. Ya sea absorbiendo aguas lluvias, que disminuyen inundaciones y sequía; capturando gases de efecto invernadero o siendo espacios privilegiados para la presencia de una gran biodiversidad y embellecimiento del paisaje; la ciudadanía ha comenzado a valorar los humedales y la importancia de su conservación.

En respuesta a esta realidad, la institucionalidad ha demostrado algunos avances. A partir de la constatación de la devastación y creciente riesgo que los humedales sufren, los tribunales de justicia fallaron sucesivamente en contra de proyectos inmobiliarios y mineros que han afectado estos ecosistemas en Puerto Montt, San Pedro de la Paz y la Región de Atacama, entre otros. 

Paralelamente se presentó y discutió de forma bastante rápida una ley de protección de humedales urbanos, que se constituye como una útil herramienta para continuar el proceso de empoderamiento social en la protección del medioambiente de las ciudades. Durante el proceso legislativo, el trabajo de la Cámara de Diputados permitió sumar al proyecto original un interesante mecanismo que las organizaciones podrán utilizar para evitar el daño a los humedales. Se estableció la facultad del Municipio respectivo de solicitar la protección oficial al Ministerio del Medio Ambiente, abriendo la puerta para que la ciudadanía demande dicha acción a su gobierno comunal. Una vez emitida esta solicitud, los permisos de construcción en el terreno podrán ser detenidos, eliminando el riesgo de intervenir el humedal durante el proceso de reconocimiento.

Como vemos, existe un aumento en las medidas de protección de los humedales, sin embargo cabe preguntarse, ¿cómo es la situación de Osorno? Dos procesos relacionados a este tema se están desarrollando de manera simultánea. Por una parte, La Red Ambiental Ciudadana de Osorno ha estado desarrollando de forma voluntaria un trabajo de catastro y seguimiento hace dos años de más de 20 humedales. Paralelamente ha realizado gestiones con el municipio, el cual está construyendo un listado preliminar de la localización de estos ecosistemas. Asimismo, el gobierno comunal se comprometió a discutir una ordenanza municipal de protección que está siendo redactada por la Red Ambiental y esperamos que se discuta pronto, pues es un tema urgente.



La importancia que han tomado los humedales es una buena noticia para el país y para Osorno. Sin embargo, aún resta mucho trabajo por hacer para asegurar su conservación, con el objeto de que sigan prestando sus servicios ecosistémicos, cumpliendo un rol esencial como focos de biodiversidad y entregando espacios de esparcimiento para todos los habitantes de la ciudad. Para ello es fundamental fomentar la participación ciudadana e involucrar a un mayor número de personas en el trabajo de lucha contra el avance inmobiliario y el crecimiento desregulado de la ciudad. 

El escenario de cambio constitucional nos proporciona una oportunidad para repensar nuestra relación con la naturaleza en todas las dimensiones. Replantearnos este vínculo nos permite dejar de pensar la ciudad como un espacio artificial y empezar a entenderla como un lugar de conservación de ecosistemas. 

El camino para lograr eso a nivel local es claro: educación ambiental, trabajo colectivo y movilización social.


Comunicado de Prensa / Fuente: Pedro Glatz