Cómo comenzar una tienda virtual

Cómo comenzar una tienda virtual
Pensar en un negocio físico ajeno a la realidad social media en plena Revolución 4.0, es una total pérdida de tiempo e inversión. Más aún tras la pandemia de Covid-19, con el consecuente confinamiento en numerosos países. Este factor aceleró la digitalización del comercio y la proliferación de tiendas en línea que venimos experimentado en la última década. Se estima que al finalizar 2021 cerca del 30% de la población mundial, 2.14 mil millones, serán compradores online (Statista, 2020).

Los cambios en la manera de hacer negocios vienen respaldados por una serie de plataformas y tecnologías, las cuales han permitido llevar a cabo distintos procesos de forma instantánea, desde casa. Redes sociales, servicios de hosting, pasarelas de pagos, empresas de delivery y encomiendas, marketeros digitales… Hay una gran maquinaria detrás del eCommerce. A continuación, definimos las pautas del éxito para principiantes en el mundo de las ventas virtuales.

Consejos para iniciar con una tienda online

Cualquier persona puede sacar una foto de su producto y postearlo redes sociales, sin embargo, el comercio digital trasciende esta acción. Cuando un vendedor planifica y se hace consciente de su hacer, es mucho más probable que logre los objetivos. La información que se ponga online y la promoción son claves. Sea cual sea tu presupuesto: investiga, prepara la cámara de tu teléfono y hazte con un buen editor de video para empezar. Adapta tu plan al presupuesto disponible

La realidad es que, dependiendo de las metas y del tipo de negocio, no se requiere una gran inversión para comenzar con una tienda en línea. Hay varios pasos que puedes completar gratis o a bajo costo, una vez tengas los productos o servicios a ofrecer. Entre ellos, ubicar un site, estudiar el mercado y preparar publicaciones.

En cuanto a las plataformas, las hay gratuitas y de uso masivo. Por ejemplo, Instagram para empresas, Facebook para empresas y My Google Business son especialmente provechosas para llegar a una clientela local. Si cuentas con un poco más de recursos y aspiras a alcance global, puedes impulsar el posicionamiento SEO contratando portales de hostings como Hostinger, GoDaddy, Wix, etc. Estos facilitan la adquisición de tu propio dominio web y ejecutan otras tareas.

Otra buena noticia es que, en la mayoría de los casos, el smartphone es suficiente para las fotografías o videos de los productos. Está atento a las tendencias y al tipo de publicaciones que más gustan a tu target. Hay editores online accesibles a todos los bolsillos, como Clipchamp, que se puede gestionar desde el móvil o la computadora, con salida directa a redes sociales.

Identifica claramente la tienda

La marca debe llevar un nombre corto y fácil de recordar, relacionado a aquello que se quiere transmitir. El logo, la paleta de colores y las tipografías deben corresponderse con una identidad visual prestablecida. En este proceso se requiere colaborar con un diseñador gráfico que tenga experiencia en marketing digital.

Elabora etiquetas, stickers, envoltorios y demás elementos de papelería y branding que se utilizan para identificar los paquetes. Ten en cuenta todos los pasos, incluso el packaging y las entregas, como una oportunidad para comunicar visualmente.

Mantén informados a los consumidores

Acercarse al cliente es de suma importancia para la prosperidad de una tienda virtual. Pensando en lo que necesitan saber, se recomienda: 
  • Informar de forma clara y concisa sobre el funcionamiento de la tienda. El internauta conocerá virtualmente los productos, los servicios, los vendedores, los métodos de pago y envío, entre otros aspectos. Hazlo fácil para él.
  • Incluir contenido sobre el establecimiento físico en las cuentas de redes sociales y sitio web, en caso de tenerlo.
  • Escribir descripciones originales y detalladas. Esto favorece el posicionamiento de los posteos en buscadores y en algoritmos de redes sociales. Según diversos estudios, más del 80% de los consumidores investigan y comparan datos en internet sobre un producto antes de comprar (Blue Caribu, 2019).
  • Tomar fotos/ videos de los productos y actualizarlos regularmente. No uses solo imágenes referenciales tomadas de internet o del proveedor, pues no generan confianza.
  • Poner esmero en responder preguntas y comentarios con rapidez y buen trato.
Todas estas acciones suman a un “customer journey” agradable. El resultado son clientes fieles y futuras recomendaciones. 

Complementa tu tienda con contenido relevante y de valor

El comprador de hoy no se conforma con los anuncios de ventas. Ellos quieren identificarse con los valores de la marca, ver al equipo humano que hay detrás, saber más acerca de la utilidad de los productos y cómo son elaborados.

Los videos e infografías triunfan en internet porque sintetizan gran cantidad de información de manera visual. Hay muchos tipos de contenido que puedes crear para enganchar a la audiencia, ganar vistas y amenizar su experiencia de compra. Y si alguna publicación (o más de una) se hace viral, será a todas luces beneficioso para la empresa.

En caso de tener una tienda virtual con dominio propio, es absolutamente necesario darse de alta en las redes sociales más populares como YouTube, TikTok, Instagram, Facebook y Twitter. También considera abrir un blog.

Estos son canales para darse a conocer con poco dinero, ya que su uso general es gratuito. Es sabido que de la mitad de la población mundial está en redes sociales. Solo YouTube “procesa más de 3 billones de búsquedas cada mes -superando ampliamente a todos los motores de búsqueda, excepto Google” (La Voz del Tajo, 2020). Alterna tutoriales, guías para comprar, publicaciones especiales por festividades, mensajes inspiracionales, etc, con información directa sobre la oferta.

Aprovecha las herramientas y reajusta con frecuencia

Al día de hoy existen todo tipo de softwares y herramientas efectivas para distintos fines dentro de las mismas plataformas online. Por ejemplo, el sitemap de Google, útil para indexar tu página o los posteos específicos en el webmaster. O las estadísticas de redes sociales que miden el alcance, la interacción, las vistas y otros datos.

No se pueden dejar de lado los Ads, adaptables a presupuestos varios. Todos estos son recursos a investigar e incluir dentro de las estrategias de marketing en línea. Asesórate con profesionales y revisa periódicamente las métricas. Muchas veces hay que intentar diversas estrategias y contenidos para llegar a potenciales clientes.

Fuente: Y. Lobo.