Diego Gerter: Periodista y vocero de Gabriel Boric apuesta al Consejo Regional

Diego Gerter
"Me uní a otros y otras para descentralizar Chile desde las regiones, asegurar un desarrollo inclusivo, con justicia territorial y un medio ambiente libre de contaminación para esta y las próximas generaciones".

Me llamo Diego Gerter Rojas, soy periodista y gestor cultural. Tengo 37 años y vivo hace más de diez años en Osorno. Ejerzo mi profesión en la Universidad de Los Lagos, porque estoy convencido que la educación pública de calidad junto al arte y la cultura son las mejores herramientas que tenemos para alcanzar un desarrollo integral en nuestro país.

Mi vida comienza en Temuco, en 1984, durante la dictadura de Pinochet. Fue una década difícil para mis padres -Hugo y Jeanette- ambos profesores. Cuando era niño, mi padre contribuyó a la organización de la oposición política a la dictadura, cuando se permitió la legalización de los partidos en 1984. Mientras toda esa movilización social ocurría, mi madre fue el pilar de mi crianza y de mi hermana Karla.

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Viví en carne propia los esfuerzos de mi familia por darnos la mejor educación y las grandes diferencias que existen en el sistema escolar privado, particular subvencionado y público. Al salir del colegio, tomé conciencia de que ese sistema estaba segregando a nuestra sociedad, y nos impedía reconocernos como iguales: hijos e hijas de una misma tierra y de un mismo pueblo. Algo de esta estructura generaba en mí mucho ruido.

Los estudios universitarios los realicé en Valdivia, en la Universidad Austral, donde profundicé mis conocimientos sobre el origen de la desigualdad, y me uní a otros y otras para exigir educación gratuita y de calidad como base para la construcción de un país más digno y más justo. Apoyé la revolución pingüina como dirigente estudiantil y, desde el ejercicio de la profesión periodística, fui testigo privilegiado del movimiento estudiantil que remeció las conciencias de todo un país en 2011 y que hicieron caer el muro que habían levantado para hacernos creer que no podríamos conquistar nuestros derechos

Mi vida en Osorno

La ciudad de Osorno significa para mí muchas cosas. Aquí se conocieron mis abuelos maternos. Aquí nacieron mi madre y mi hija. Y aquí he formado una nueva familia junto a mi compañera Ximena, su hija Constanza y mi hija Amanda. A pesar de que recorrí diferentes territorios a lo largo de nuestra tierra, este lugar se convirtió en mi retorno: ese espacio al que continúo regresando y que, de alguna manera, ha sido el hilo conductor de mi recorrido hasta ahora, casi sin que me diera cuenta.

En Osorno comencé a trabajar como periodista en 2010, y posteriormente como encargado de la Oficina de Cultura en la Municipalidad de San Juan de la Costa entre 2012 y 2016. Allí me encontré con otra realidad, la rural e indígena, y también con otra cosmovisión: la del pueblo mapuche. Pude ver la violencia que sufre este pueblo, todos los derechos que les han arrebatado y la ausencia total del Estado. Creo que el gran paso que debe dar Chile es reconocer sus plenos derechos políticos: a la tierra, al agua y a los recursos naturales, como primera nación que habitó en este territorio.

La revuelta social significó un nuevo comienzo, y también el despertar de un nuevo ciclo para la política chilena. Esto me emociona y llena de esperanza para las generaciones que vendrán, y me da la seguridad de que, junto con otros niños y niñas, mi hija Amanda, que ahora tiene seis años, crecerá en un país más justo.

Compartir con ustedes una parte de mi mundo y de mi recorrido me impulsa a querer conocer el de otras personas. Ahora, todos juntos y juntas estamos iniciando un nuevo camino, escribiendo una nueva historia, de la mano de la nueva Constitución, una puerta que se abre para realizar cambios más profundos que nuestro pueblo anhela.

Por todo esto y el recorrido que he hecho hasta ahora, estoy seguro que es momento que nuestra generación asuma el desafío de transformar Chile en un país más igualitario. Con emoción, empatía, convicción y fraternidad quiero ser parte del cambio.

Me uní a otros y otras que comparten la misma convicción que yo en el Frente Amplio, la convicción de que podemos y debemos descentralizar Chile desde sus regiones, que asegure un desarrollo inclusivo, que no deje a nadie fuera y con justicia territorial con aquellas comunidades rurales que no han visto llegar el progreso material. Todo esto, sólo puede llevarse a cabo respetando el medio ambiente y asegurar que se mantenga libre de contaminación para esta y las próximas generaciones.

Por eso decidí, junto a mi familia, a mis compañeras y compañeros de Convergencia Social, postular al Consejo Regional por la Provincia de Osorno, y hacer de la Región de Los Lagos, un territorio más inclusivo, integrado y que garantice derechos a todas y todos sus ciudadanos.

Fuente: Diego Gerter.