Ayudemos a nuestros niños y niñas a enfrentar los efectos emocionales de las cuarentenas

Dinelly Angulo Garcés
Por Dinelly Angulo Garcés, candidata a concejala por Osorno

El sistema educativo chileno se mantuvo en 2020 por el trabajo de los docentes, educadores, profesionales y técnicos en educación, pero también por el compromiso y disciplina de nuestros niños, niñas y sus apoderados.

Ante el clima de incertidumbre que vivimos todos y todas por el Coronavirus, no habría sido raro que el año escolar simplemente se hubiera suspendido por la baja participación en las clases a distancia. Sin embargo, no pasó y en eso toda la comunidad escolar tiene responsabilidad, estamos claros.

Pero los niños y niñas se “ han robado la película”, como se dice habitualmente, pues han mostrado resiliencia y adaptación, en algunos casos mejor que los adultos.


Lo podemos ver a diario: se preocupan por el uso de mascarilla, alcohol gel y el lavado de manos y han asumido la educación a distancia, sin mayor resistencia y con flexibilidad.

Esa fortaleza debe ser reconocida, protegida y trabajada siempre al interior del grupo familiar y ,sobre todo, por el Estado.

Por eso es conveniente que se termine, por ejemplo, con el ir y venir de anuncios e intentos de reactivación del año escolar, que finalmente se vuelven humo, por la baja asistencia o el ingreso de las comunas a cuarentena.

Hay que dejar de generar expectativas en nuestro niños y niñas, porque la vuelta al aula significa volver a re-encontrarse con sus amigos y amigas, jugar y aprender, aspectos clave para la socialización y desarrollo personal y social.

Algunas sugerencias para el hogar

Las cuarentenas siguen en la comuna y no sabemos hasta cuándo el confinamiento nos afectará. Por ello es importante comprender y acoger las crisis emocionales, por el desgaste natural que provoca la medida en el tiempo.

Como adultos y adultas debemos estar atentos a las emociones de los niños y niñas, a ser sensibles y comprensivos con su comportamiento.

Es muy probable que aumenten las llamadas “pataletas” porque no logran entender lo que les sucede; existe la alteración del sueño y en la alimentación, por lo que debemos reaccionar y ayudarlos a entender lo que les está pasando y para ello el diálogo es lo más importante, sobre todo en el reconocimiento de las emociones.

En aquellos niños y niñas menores de dos años o quiénes están en proceso de desarrollar sus habilidades comunicativas, es importante observar su comportamiento, por ejemplo cambios repentinos en el sueño, como insomnio y alteraciones en la alimentación falta o aumento de apetito

En general, hay que estar atento al cambio de rutinas, porque la situación del entorno condiciona su mundo interno.

Un punto importante supone la exposición a pantallas, de computador, celular, tablet, tv . Desde la mirada de la primera infancia y especialistas recomendamos no más de dos horas de uso. Hacerlo de forma prolongada puede provocar problemas en el sueño, en el comportamiento, fatiga y disminución en la visión.

No decimos que haya que negar la realidad o abstraerlos de la pandemia y sus efectos, pero sí somos enfáticos en decir que los adultos tenemos la responsabilidad de ayudar a que los niños y niñas a enfrentar el contexto actual de acuerdo a su edad.

La ansiedad y angustia, son sentimientos normales en estos tiempos, por lo que es importante propiciar espacios de conversación y diálogo permanente con los niños y niñas. Esa es la principal tarea de los padres: estar siempre disponibles y abiertos ante las emociones de sus hijos e hijas… Así seguirán siendo las y los campeones que han sido ante el Coronavirus.

Comunicado de Prensa / Fuente: Oficina comunicaciones D. Angulo