Los graves problemas de salud que acarrea el hecho de estar cesante

Los graves problemas de salud que acarrea el hecho de estar cesante
Dr. Franco Lotito C. - Académico, escritor e investigador (PUC-UACh) – www.aurigaservicios.cl



Cuando una persona tiene una familia a la que debe mantener, la pérdida del empleo representa no sólo un fuerte golpe a su autoestima, sino que también puede significar que experimente un notable sentimiento de fracaso personal por sentirse incapaz de proveer a su pareja e hijos, condición que se suma –como corolario final– al hecho de sufrir una enorme presión sobre sus hombros, presión que va acompañada de elevados niveles de estrés.

El gran –y grave– problema radica en que el estrés, a su vez, “libera altos niveles de hormonas como el cortisol, adrenalina y noradrenalina” –las llamadas “hormonas del estrés”– las que de mantenerse por mucho tiempo en el organismo, dejan al sujeto en un estado de constante alerta, agotándolo, produciendo inflamación de los tejidos y diversos trastornos metabólicos que desgastan el sistema cardiovascular, aumentando el riesgo de sufrir hipertensión arterial y enfermedades coronarias.

Este efecto es muy simple de entender: nuestro organismo funciona como un todo y el estrés impacta no sólo al sistema nervioso con la aparición de síntomas depresivos, sino que cuando “se incrementan los niveles del estrés, ello puede aumentar la presión sanguínea y dañar las paredes de las arterias, elevando el riesgo de sufrir un infarto”.

Una investigación de la Dra. Kate Strully de la Universidad Estatal de Nueva York, EE.UU., demostró que el costo de la cesantía tiene un fuerte impacto en la salud física, ya que, de acuerdo con este estudio, el 80% de las personas desempleadas –y que no presentaban ninguna enfermedad antes de perder su trabajo– fue diagnosticado con diversos problemas de salud: “hipertensión, enfermedades del corazón y diabetes, 18 meses después de perder su trabajo”.

Ahora bien, la Dra. Strully no sólo demuestra los nocivos efectos de quedar cesante, sino que también da una serie de recomendaciones para evitar o, por lo menos, minimizar, que la cesantía afecte la salud:
  • Generar redes sociales de apoyo: el apoyo que entrega la familia y los amigos permite contener emocionalmente a la persona que ha perdido su trabajo, especialmente, cuando la cesantía se prolonga por mucho tiempo. Por otra parte, las redes sociales son importantes cuando de conseguir nuevas oportunidades laborales se trata, en función de lo cual, “aislarse del mundo constituye un craso error”. La realidad ha demostrado que en la vida vale más ocuparse que preocuparse de un determinado asunto, “adoptando una visión positiva, más que negativa”.
  • Evitar el consumo de tabaco y alcohol: si bien el consumo de estas sustancias alivian temporalmente la ansiedad generada por la pérdida del empleo, en el largo plazo resultan extremadamente perjudiciales para las respuestas del organismo en situaciones estresantes, ya que su consumo produce desgaste nervioso, agotamiento y dificultades para poder superar la tensión.
  • Realizar actividad física regular: se ha demostrado que realizar una actividad aeróbica mejora la respuesta del organismo a la tensión provocada por el hecho de estar cesante, ya que permite dormir mejor, ayuda a controlar enfermedades de tipo metabólicas, produce la liberación de endorfinas, es decir, de sustancias que generan la sensación de bienestar y que se vinculan a aquellas áreas del cerebro asociadas a las emociones, tales como el sistema límbico y la corteza prefrontal.
  • Mantener una dieta sana y equilibrada: comer más de lo habitual es una de las respuestas más habituales del organismo ante el estrés y la ansiedad, por cuanto, la ansiedad tiende a elevar el apetito de las personas como consecuencia de la insatisfacción psicológica. Sin embargo, cuando esta conducta se mantiene de manera exagerada, ello contribuye al sobrepeso y –en una suerte de círculo vicioso– a generar más ansiedad, aumentando el riesgo de provocar nuevos trastornos y enfermedades.
  • Buscar ayuda y apoyo profesional: situaciones que generan presión sobre la persona, ansiedad, tensión, estrés, etc., requieren la necesidad de generar espacios para promover la salud mental de la persona y ayudarla en la búsqueda de un nuevo empleo. En este sentido, el poder contar con ayuda psicológica, permite al sujeto enfrentar de mejor forma la falta de empleo.
El organismo humano responde a los diversos tipos de “peligros” a los que se enfrenta –incluyendo la pérdida del empleo– con diversos tipos de señales, tales como experimentar insomnio, malestares estomacales, presencia de ansiedad, dolores en el pecho, aumento de la presión arterial, aumento en el uso de ansiolíticos, ingesta de alcohol y consumo de tabaco, cambios de humor, consumo de comida en exceso o por debajo de lo normal, presencia de irritabilidad, entre otras señales y síntomas.

Cuando estas reacciones se exacerban, pueden convertirse en la antesala de diversos trastornos y graves enfermedades, en función de lo cual, es preciso que las personas presten mucha atención a estas señales y sintomatología, con la finalidad de poder detectar a tiempo todo tipo de anomalías y poder actuar rápidamente, consultado con los profesionales del ramo y prevenir consecuencias de mayor magnitud.

En esta visión panorámica que se ha entregado en relación con el hecho de estar durante mucho tiempo cesante, las personas deben prestar mucha atención a las enfermedades metabólicas más frecuentes que se producen, a saber, la obesidad, la diabetes mellitus, las dislipidemias –que corresponde a un alteración de los niveles de lípidos o grasas en la sangre, es decir, índices elevados de colesterol y/o triglicéridos–, así como hipertensión arterial.

Finalmente, en relación con el tema de los despidos de personal y la pérdida de la fuente laboral, quiero destacar que resulta conveniente que las empresas tengan muy presente lo que señala quien fuera la ex presidenta y directora ejecutiva de la multinacional Xerox, Anne Mulcahy, a saber, que “los empleados que creen que la Gerencia se preocupa por ellos como personas y no sólo como empleados, son más productivos, están más satisfechos y se sienten más realizados. Los empleados más satisfechos crean clientes satisfechos, lo que a su vez, conduce a empresas más rentables”.

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