Vecinos de Currimahuida viven día a día con desesperanza e incertidumbre, tras derrumbe registrado en Trome

San Pablo. Roberto Delgado.

Una reunión informativa sostuvo el alcalde de San Pablo, Omar Alvarado con los vecinos de Currimahuida, sector que se ha visto seriamente afectado, luego del derrumbe de lodo y rocas de gran tamaño a un costado del camino.

Visiblemente molestos por la demora en restablecer una vía alternativa por donde poder salir del aislamiento, manifestaron al edil sanpablino que muchos estudiantes han tenido problemas para desplazarse al colegio forestal de Quilacahuín, y algunos adultos mayores no han podido asistir a sus horas médicas que tanto le cuestan conseguir.

Si bien las autoridades de Vialidad han señalado que una alternativa sería habilitar provisoriamente un camino que pasa por el terreno de la familia Farkas, los vecinos han desechado esta posibilidad por la accidentada zona geográfica, tal como lo indicó Pablo Soto, presidente de la junta de vecinos de Currimahuida.



Junto con agradecer las gestiones realizadas por el alcalde Sanpablino, el dirigente vecinal hizo un llamado a las autoridades provinciales, para despejar la vía que sufrió el derrumbe, para que así los buses puedan continuar transitando como lo han hecho desde siempre.



El alcalde Omar Alvarado informó a los vecinos que solicitará una audiencia con el Gobernador Provincial, para gestionar de la manera más rápida una solución, mientras la municipalidad continuará hasta fines de noviembre con la contratación de un furgón de acercamiento para las familias afectadas, provenientes de distintos sectores como Cofalmo, Trinidad e incluso Llancacura, perteneciente a la comuna de la unión.
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