¿Por qué los juegos ayudan a la memoria?

¿Por qué los juegos ayudan a la memoria?
Existen varios estudios que defienden que los juegos, tanto físicos como digitales, tienen beneficios muy positivos en las personas. Está comprobado que jugar fomenta la creatividad, habilidades físicas, emocionales, sociales o cognitivas según el juego y, además, desarrollan la memoria.

Este es un factor que se tiene muy en cuenta a la hora de elegir un juego, sobre todo entre la población adulta que, conforme va cumpliendo años, se da cuenta de que está perdiendo memoria.

Así pues, muchos de estos juegos se crean con el objetivo de desarrollar la memoria en los jugadores mediante diversas estrategias de repetición, pensar, idear, etc. Pues lo que se está tratando de conseguir es que el jugador, que juega solo o en equipo, trate de recordar las jugadas. Es por eso que para poder ganar el juego muchas veces tiene que saber cuál ha sido su recorrido o pensar cómo se pueden desarrollar las siguientes jugadas, o bien recordar qué carta es la que falta sobre la mesa.

Juegos como el ajedrez o los clásicos juegos de casino, que se pueden encontrar hoy en día debido al avance de internet y con los que los jugadores pueden disfrutar siempre que quieran, son algunos de los que ayudan a la memoria.
¿Por qué los juegos ayudan a la memoria?

Además, también existen muchos juegos rápidos de relacionar conceptos, figuras, formas o colores mediante cartas que también potencian desarrollar la capacidad visual y espacial y mejoran la capacidad de memoria.

Todos estos juegos están diseñados de la siguiente manera. Para conseguir memorizar en nuestra mente la información, nuestro cerebro realiza tres pasos en este orden.

En primer lugar, tratamos de grabar la información, seguidamente almacenarla para poder ser recordada en un futuro aunque sea a corto plazo y, por último, nuestro cerebro es el que clasifica la información para que sea accesible cuando se desee llegar a ella.

Así pues, el Sudoku, el tres en raya, el Memory, el cubo de Ruby, construcciones, el Monopoly, el Party, el Trivial, las damas, el Quién es quién, los puzles, el alto al fuego, juegos de cantar o incluso algunos online que ayudan a aprender a tocar un instrumento son meros ejemplos de juegos de memoria.

Esto es posible porque en todos ellos se llevan a cabo situaciones en las que se potencia la concentración, el pensamiento rápido o la memoria visual, ya que son imprescindibles es su desarrollo.

Por tanto, hay algunos juegos que indican la edad mínima para jugar a ellos, esto es porque en muchos de ellos se requiere una edad mínima donde la capacidad de pensamiento de la persona sea coherente con la acción cognitiva que se necesita para desarrollar las jugadas.

En muchos programas de entretenimiento que se presentan diariamente en la televisión como Pasapalabra, Ahora caigo, Saber y ganar, La Ruleta de la suerte, entre otros formatos, también se potencia la memoria. Pues es cierto que hay que ser sabios e inteligentes y estar al tanto de diversos aspectos históricos, geográficos y culturales del presente y pasado, pero lo que consigue llevar a los concursantes al triunfo es la memoria. De nada sirve tener sabiduría si no consigues recordar lo que se requiere en una situación determinada.

Por tanto, los expertos recomiendan jugar durante toda la vida a juegos de este tipo, pues las funciones cognitivas tienden a deteriorarse con el paso de los años. Además, el avance de las nuevas tecnologías consigue acercarnos a estos juegos de memoria a través de nuestros teléfonos móviles, tablets y ordenadores.

Los avances de la tecnología e internet van de la mano e, incluso en los juegos, nos facilitan su acceso desde cualquier parte del mundo a través de un dispositivo. Es muy común jugar a estos videojuegos que potencian la memoria mientras esperamos el transporte público o mientras hacemos cola en algún local o institución hasta que somos atendidos.

Es por eso por lo que es bueno entretenerse unos minutos al día con algún juego que ayude a ejercitar la memoria y el pensamiento.

Fuente: Y. Lobo